La historia de Marion Bartoli en Wimbledon es una de esas que comienzan siendo un cuento de hadas, pero que acabó siendo una pesadilla para ella. La ex campeona del Grand Slam londinense se acabó retirando del tenis poco después de aquel triunfo debido a sus problemas con la comida. De hecho, no se le permitió participar en 2016 en el ‘torneo de las leyendas’ de Wimbledon por su extrema delgadez.
La francesa y ex número 7 del mundo compartió con The Guardian cómo se sintió respecto a sus problemas mentales que la llevaron a poner su vida en riesgo. Además, Bartoli reconoció cómo fue que Wimbledon se convirtió en su salvavidas. Y, hablando de todo un poco, como entrenadora de Jelena Ostapenko: ¿qué opina del constante cambio de entrenador de Emma Raducanu?
“Definitivamente fue el momento más desafiante de mi vida. Estaba llegando lenta y gradualmente a la anorexia. En primer lugar, era un deseo perder peso y luego se convirtió en una obsesión. Lo que era mi fortaleza durante mi carrera, mi fuerza mental jugó en mi contra porque cuando eres mentalmente tan fuerte y te dices a ti mismo que no comas, puedes llevar eso muy lejos, lo cual hice”.
“Dañé mi cuerpo y dañé mi salud masivamente. Mis padres estaban allí tratando de ayudarme, pero cuando estás en ese estado de ánimo, simplemente no aceptas ayuda”.
Philip Brook, presidente de Wimbledon por aquel entonces, le paró los pies por su bien
“Philip me dijo: 'Marion, no podemos dejarte jugar porque no podemos correr el riesgo de que tengas un infarto en la pista'. Eso fue un shock para mí porque sentí que en ese momento me estaban quitando el tenis. Y podrías quitarme cualquier cosa menos el tenis, eso era lo mío y tenía que estar en una pista de tenis. El tenis era mi vida y siempre lo será. Recuerdo que me dije a mí misma, ‘tienes que volver a arrastrarte hacia arriba, no puedes ir a esa pendiente cada vez más lejos, tienes que hacer algo’”.
Wimbledon, su salvavidas
“Wimbledon, en cierto modo, me salvó. Por eso fue tan especial, porque Wimbledon me hizo y Wimbledon me salvó tres años después. Si no hubiera tenido esa llamada de atención, probablemente seguiría bajando y bajando más”.
Sobre Emma Raducanu y sus constantes cambios de entrenador
“Ella necesita usar este tiempo, cuando la presión no está sobre ella ni está siendo el centro de atención para pensar profundamente en lo que quiere durante los próximos cinco años por lo menos. Necesita tener eso si quiere poder generar suficiente confianza. No puedes cambiar de entrenador cada seis meses, es imposible tener un impacto en alguien. Simplemente no es posible”.

