La breve gira de hierba ha vuelto a dejar numerosas sorpresas y a muchos tenistas sin apenas rodaje en la superficie antes de Wimbledon. Shapovalov, Auger-Aliassime, Medvedev, Sinner, Hurkacz o Tsitsipas son algunos de esos hombres que han tenido un buen desempeño en el All England Club en años anteriores y que ahora aterrizan llenos de dudas.
Nunca es fácil adaptarse a una superficie tan compleja como la hierba y, sino, que se lo pregunten a los jugadores antes mencionados. Todos ellos cuentan con argumentos más que suficientes en su tenis para brillar en hierba, pero lo cierto es que ninguno ha sido capaz de sacar apenas partidos adelante en estas dos semanas que llevamos de gira. La velocidad de la pista y lo ajustados que son todos los partidos, han provocado que se vean fuera a las primeras de cambio y que vayan a llegar a Wimbledon con malas sensaciones.
Medvedev: El ruso sigue sin encontrarse sobre hierba. A pesar de que algunos años ha firmado actuaciones decentes en dicha superficie, su mejor resultado en Wimbledon es una cuarta ronda (2021) y el único título con el que cuenta es Mallorca 2021. Quitando ese año, sus logros son muy discretos y esta temporada llega a Wimbledon lejos de su mejor nivel. Tras una muy buena gira de tierra batida, parece que la derrota en primera ronda de Roland Garros le ha afectado y parece estar deseando que llegue cuanto antes la gira de pista rápida americana, su preferida del año.
Sinner: No es descabellado decir que el Wimbledon pasado fue claro candidato al título. El italiano ganó a Carlos Alcaraz y después tuvo a Novak Djokovic contra las cuerdas llegando a dominarle por dos sets a cero. En cambio, la imagen dada en 2022 no se está viendo esta temporada y llega a Wimbledon con dudas físicas y la sensación de que mucho tienen que cambiar las cosas si quiere competir de tú a tú ante los grandes favoritos a hacerse con el título.
Tsitsipas: Al igual que a Medvedev, al griego le cuesta mucho sacar su mejor tenis en hierba. Sin embargo, mientras que en el caso del ruso hay motivos para explicarlo, con Tsitsipas cuesta bastante más. Su gran servicio, su derecha dominadora y la habilidad en la red, son armas más que suficientes para brillar en esta superficie. En cambio, un año más, sus resultados son bastante discretos y jugará en Mallorca para intentar coger algo de ritmo de cara a Wimbledon, donde su mejor marca es una cuarta ronda en 2018.
Hurkacz: El caso del polaco ha sido de los más extraños esta temporada. El jugador de 26 años cuenta con todo lo necesario para ser un especialista en hierba y en temporadas anteriores ha dado mucho que hablar por lo difícil que es romperle el saque y el daño que hace con sus tiros planos. Sin embargo, el campeón de Halle en 2022 y semifinalista de Wimbledon en 2021, ha tenido una decepcionante gira de hierba hasta la fecha y se plantará en el tercer Grand Slam del año con apenas tres victorias en hierba y con muchas dudas, pues los partidos que ha perdido los tuvo muy cerca y se le escaparon por jugar mal algunos puntos clave.
Shapovalov: El caso de Shapovalov ha dejado de ser noticia, pero no deja de ser sorprendente que un tenista de su nivel esté inmerso en una eterna crisis de resultados. El canadiense hizo semifinales en 2021 y parecía que era el paso definitivo para asentarse como uno de los mejores jugadores del mundo, pero no fue otro de sus escasos destellos. Esta temporada, en otra oportunidad para reivindicarse, se ha vuelto a ver perdido por la pista y atrapado en los incontables errores no forzados que le impiden competir como su tenis merece. Eso sí, en Wimbledon tendrá la posibilidad de llegar como tapado y quizás pueda dar la sorpresa y enderezar el rumbo de su carrera.
Auger-Aliassime: El último de esta lista es otro canadiense, Auger-Aliassime. El joven de 22 años -cumplirá 23 en agosto- está viviendo un año para olvidar, con problemas físicos y muchas dudas en su juego. Por este motivo, todavía no está del todo claro que vaya a ser de la partida en Wimbledon, ya que no ha jugado ningún partido sobre hierba. De todos modos, el canadiense ha demostrado en otras ocasiones que tiene muy buen tenis para esta superficie y si decide disputar el Grand Slam inglés, lo hará sin ninguna presión, pues realmente no tiene nada que perder.

