Ver para creer. Stefanos Tsitsipas fue acusado de racismo después de su intervención en un capítulo de la segunda temporada de la serie de Netflix, Break Point, en las que acusa al australiano de ser irrespetuoso y de no hacer gala de la caballerosidad propia del tenis, señalando que trae al tenis una actitud propia de la NBA. El griego ha querido matizar sus palabras y salir al paso de estas acusaciones, con un amplio mensaje en el que matiza sus palabras e, incluso, advierte que él ha sentido racismo y discriminación por el hecho de ser griego, en los años posteriores a la gran crisis económica del 2008.



