Jannik Sinner vuelve a un torneo muy especial para él. En 2019, el italiano debutaba sobre la hierba en el ATP ‘s-Hertogenbosch estando fuera del Top 200, ahora, el número 9 del mundo, con 21 años, se estrenaba con victoria sobre la hierba neerlandesa.
“En aquel momento no estaba seguro de si me admitirían en el torneo”, recuerda Jannik, según recoge la página oficial del torneo. “Iba sin expectativas. Jugué la fase previa y pase al cuadro principal. Era mi primera vez sobre hierba, así que no sabía muy bien cómo moverme. Fue un gran resultado para mí, ya que era muy joven e inexperto. Fue mi mejor resultado hasta que llegué a los cuartos de Wimbledon el año pasado”, explica un Sinner que guarda estos datos a la perfección.
Con confianza y curiosidad para lo que depara la gira de hierba
Victoria sobre Carlos Alcaraz en Wimbledon y derrota en un encuentro en el que lideraba por dos sets a cero ante Novak Djokovic en el que el serbio terminó remontando: “Eso demuestra que, si ganas un poco de confianza en esta superficie, obtienes mucho a cambio. Después de esos resultados vuelvo a la hierba esta temporada con mucha confianza en mis capacidades. Sé lo bien que puedo jugar al tenis en ella y tengo curiosidad por ver cómo va este año”, explica Sinner.
Talento oculto y aficiones del italiano
“En la pista siempre parezco muy serio, pero fuera puedo ser bromista. También sé cocinar bastante bien. La pasta me sale muy buena. Solía hacer también pasteles y ese tipo de cosas menos sanas, pero no por ello menos deliciosas.
Me encanta estar al volante y me encanta la adrenalina que conlleva conducir rápido. Comparto este interés, entre otros, con Hubert Hurkacz. Hace unos meses dimos un agradable paseo en coche juntos en Mónaco”, dice el italiano.

