La número 2 del mundo quedó eliminada en semifinales de Roland Garros en uno de los mejores partidos del cuadro femenino en mucho tiempo. Karolina Muchova sorprendió a todos y se impuso a Aryna Sabalenka por 7-6(5) 6(5)-7 7-5 en un encuentro que duró 3 horas y 17 minutos. No fue nada fácil para la checa derrotar a una Sabalenka que tiró de agresividad cuando más lo necesitaba, pero una Muchova muy metida en pista y dura desde el fondo de la pista luchó con todas sus armas. Por su parte, Sabalenka tuvo sus oportunidades para llevarse el partido, pero fue presa de los nervios y sus errores. Así, la checa sorprende metiéndose en la final del torneo parisino, dónde se verá las caras con Beatriz Haddad Maia o con Iga Swiatek. Además, la bielorrusa deberá esperar para poder acechar el puesto número 1 del ranking: Swiatek tendría que perder su semifinal.
El encuentro comenzó con la checa en apuros. Muchova se complicó su segundo turno de saque ante una Sabalenka agresiva de primeras y apretando al resto. Sin embargo, la primera bola de break en contra la solventó para evitar que la bielorrusa terminara de dominar. La segunda oportunidad tampoco la aprovechó y, con una gran defensa, Muchova salió bien librada. Esta se mostró muy segura en la defensa y provocó que la bielorrusa fallara demasiados golpes.
Una agresiva Sabalenka ante una Muchova muy seria
Con Sabalenka liderando el encuentro con un 4 a 3, a la checa le entraron pequeñas dudas que hicieron que su servicio se tambalease. Pero con seriedad y convicción, no se dejó achicar por la agresividad característica de la bielorrusa y remontó un juego importante para igualar el marcador. A estas alturas, la checa aumentó exponencialmente su seguridad en pista y descolocó a su rival, que empezó a cometer demasiados errores. Ante una Muchova mucho más agresiva y eligiendo los golpes adecuados para desbordar a su rival, Sabalenka cedió su servicio tras el mejor juego al resto de la checa.
La valentía de la bielorrusa la llevó a creer ante una Muchova que sentía haber cambiado la tónica del partido. Sabalenka corrió, dominó, movió a su rival de lado a lado, jugó con mucha más agresividad y fue a por el juego. Y sin duda se lo llevó, jugando su mejor tenis y salvando un punto de set para poner el 5 iguales. A partir de entonces, ninguna fue capaz de volver a quebrar a su rival, con ambas defendiendo sus servicios con uñas y dientes. El tie break parecía que podría dar la vuelta tras las dudas de Muchova que llegaron de repente, pero fue capaz de mantenerse mentalmente dentro del juego y dominar a Sabalenka, haciéndola correr de lado a lado y cometer errores. Así, Muchova se apuntó el primer set tras un gran golpe de revés paralelo a la que su rival no pudo llegar.
La bielorrusa se crece y sale indemne
El segundo parcial no es que lo comenzara con mucha motivación la bielorrusa. De hecho, cedió su servicio a las primeras de cambio, todavía pensando en el anterior set y con una rival engrandecida. Sabalenka necesitaba hacer borrón y cuenta nueva para seguir metida en el partido, así que se puso el mono de trabajo y aprovechó la segunda oportunidad de break de este segundo parcial para igualar el marcador y olvidarse de sorpresas. Aunque no fue nada fácil, pues sufrió mucho en cada uno de sus servicios.
Y es que la checa resultó ser muy dura e hizo que romperle el saque fuera una tarea muy complicada, obligando a Sabalenka a tener que defenderse una y otra vez con la intención de negarle cualquier posibilidad de ataque. Sin embargo, la bielorrusa siguió peleando y quebró por segunda vez a su rival con convicción. La misma convicción y seguridad de Muchova para conseguir el contra break tras los errores de Sabalenka, que no terminó de meterse de lleno en el partido. Y es que la red fue la gran enemiga de la bielorrusa, contra la que se topó una y otra vez y dónde murieron sus dejadas.
Sin embargo, se apoyó en su servicio para mantener a raya a su rival, resurgiendo para seguir luchando. Y ante las pocas posibilidades que dejaron para acercarse al break, lo dejaron en manos de la muerte súbita, dónde Sabalenka dio un golpe sobre la mesa para seguir alargando el encuentro.
Los nervios traicionan a Sabalenka y Muchova derrocha firmeza
En la tercera manga la bielorrusa pareció encontrar algo de paz interior al igualar las tornas en el partido. Y a punto estuvo de sorprender a su rival a las primeras de cambio, pero Muchova estuvo muy atenta para levantar 4 bolas de break. El nivel del encuentro no bajó en ningún momento y las jugadoras se dejaron la piel en cada uno de los intercambios. El cansancio también se evidenció en el gesto de Muchova, quién se mostró impasible llegados a este punto. Por su parte, Sabalenka cometió casi el doble de errores que su rival, con lo que quedó demostrado la gran lucha interna que también estuvo librando.
Pero eso no la detuvo para continuar apretando a una Muchova que seguía luchando grandes puntos, pero que acabó siendo víctima de las dudas cediendo su servicio. Esa emoción y tensión le pasó factura a la número 2 del mundo a la que se le hizo imposible cerrar el partido, pues la checa aprovechó sus errores y subió la agresividad para conseguir el contra break para poner el 5 iguales. Con los nervios a flor de piel la bielorrusa se enredó con el servicio y Muchova lo aprovechó para romper a su rival en un momento crítico. Así, la checa terminó llevándose un partido épico y pisará su primera final de Grand Slam.

