Elena Rybakina era considerada una de las grandes candidatas al título en este Roland Garros 2023. No es para menos: su gira de tierra batida había resultado extremadamente convincente, siendo la última gran triunfadora del circuito WTA al alzar el título en Roma. Su inicio de torneo en París hacía presagiar una gran actuación, con dos actuaciones firmes que la propulsaban a estar en la primera línea de grandes favoritas. Y, de repente, llegó la noticia que absolutamente nadie esperaba: Elena se ha bajado del segundo Grand Slam del año antes de pisar la Philippe Chatrier para su duelo de tercera ronda ante Sara Sorribes. ¿Por qué? ¿Qué ocurrió en las últimas 48 horas?
Nadie mejor que la protagonista de estas noticias para explicar en rueda de prensa una sucesión de acontecimientos que han convertido este torneo en una pesadilla. Rybakina derrotó a Linda Noskova durante la mañana del pasado jueves, asegurando así su ingreso en tercera ronda. Desde entonces, el malestar se apoderó de su cuerpo hasta apagarla por completo. "Llevaba sin sentirme bien tanto hace dos días como ayer. Llevo sin dormir dos noches, tengo mucha fiebre. Hoy lo intenté en el calentamiento, pero sentía que la decisión correcta era la de retirarme, porque es muy complicado jugar en estas condiciones", afirmaba con franqueza la kazaja, forzada a sacar la bandera blanca por circunstancias externas.
¿A qué se debe este malestar? Según Elena, que visitó a un médico durante su estancia en París, el motivo es un cóctel formado por diferentes elementos. "Me dijeron que se trata de un virus que hay en París: supongo que, debido a mi alergia, mi sistema inmunológico se vino completamente abajo y acabé contrayendo este virus", cita la kazaja, que también afirmó haber sufrido de "dolores de cabeza, fiebre, dificultad para respirar y para correr". Ante esta situación y, a pesar de intentarlo hasta el último momento, Rybakina decidió tomar la decisión más dolorosa: bajarse del torneo y tomarse varios días de recuperación de cara la gira de la hierba, una de las citas más señaladas en su calendario. "Creo que ésta era la única decisión correcta que podía tomar".
La noticia nos tomó a todos por sorpresa, especialmente dada la sensación de firmeza, solidez y buen tenis que Rybakina había transmitido en sus dos primeros encuentros. Ella misma es la primera en confirmar que ni mucho menos arrastró el virus a lo largo de todo el evento: apareció sin avisar hace un par de días. "Todo pasó después de mi segundo partido. Todo iba bien... no sé qué decir. De repente empecé a sentirme muy mal, y no ha mejorado hasta hoy. Tan pronto como empecé a sentirme mal empecé a tomar medicinas, hice todo lo que pude, pero mi cuerpo necesita descanso. Además, he jugado muchísimo últimamente. Necesito unos días de tranquilidad y veremos qué pasa".
LA GIRA DE HIERBA, ¿EN RIESGO?
Hace poco menos de un año, Rybakina se propulsó a la primera línea mediática merced a un sorprendente título en Wimbledon. Fue su rampa de salida hacia la más absoluta élite y una sensación que a buen seguro le gustaría repetir. Todas las miradas, claro, apuntan a una gira de hierba en la que es considerada aún más favorita si cabe. ¿Altera esta enfermedad su hoja de ruta? "Ahora mismo estoy centrada en recuperarme, en ponerme mejor. El plan era jugar Berlín, Eastbourne y Wimbledon. No hay demasiados torneos en hierba, pero lo más importante es volver a estar sana pronto. Mi sensación ahora mismo es que no puedo estar en la pista más de diez minutos. Si no puedo respirar, no hay ninguna posibilidad de que pueda competir, así que lo primero es recuperarse al 100%".

