Este Roland Garros sigue despidiendo a grandes jugadores antes de que haya comenzado la segunda semana. En este caso, Jannik Sinner cayó eliminado en segunda ronda a manos de Daniel Altmaier por 6(0)-7 7-6(7) 1-6 7-6(4)7-5 en un partido de 5 horas y 26 minutos. El alemán fue capaz de llevar a un quinto set al número 9 del mundo en un partido en el que demostró su fortaleza física y su potencia. Aunque ambos jugadores se mostraron igualados al inicio del encuentro y el alemán de deshinchó en el tercer set, este fue capaz de sobreponerse y superar a Sinner. Por su parte, el italiano se mostró poco incisivo con su servicio y más errático que de costumbre. Además, Jannik terminó exhausto físicamente y no pudo evitar la victoria de su rival en un último juego de infarto. Ahora, mientras el italiano hace las maletas, el alemán se verá las caras con Grigor Dimitrov.
Un inicio bastante igualado
El primer set comenzó bastante igualado por parte de ambos y aguantando sus servicios hasta el 3 iguales, cuando Sinner vio su saque amenazado por los grandes restos de su rival. Así, llegó el primer break del partido de la mano del alemán. Sin embargo, el italiano subió su agresividad para quebrar y volver a igualar el partido que no parecía tener un claro vencedor. Y llegó el momento de decidir su suerte en el tie break, dónde Sinner se mostró implacable para dejar a 0 a Altmaier.
La segunda manga fue un calco de la primera en la que los dos breaks, uno de cada jugador, no fueron suficientes para evitar la muerte súbita. Pero, a diferencia de la anterior, Sinner se mostró más errático que su contrincante y con más dudas de las necesarias. En esta ocasión, el italiano fue el gran perjudicado y Altmaier igualó el partido. Pero a estas alturas de partido, inesperadamente el alemán se desinfló y sufrió un bajón bastante importante, como si en el fondo hubiera pensado imposible seguir adelante. Por su parte, Sinner no desaprovechó la oportunidad que tenía en bandeja y jugó a desbordar, con grandes golpes y permitiendo únicamente a su rival agenciarse un juego.
El cuarto set, un punto de inflexión para Altmaier
Sin embargo, la cuarta manga lo cambiaría todo. En esta ocasión fue el alemán quién comenzó dominando el marcador y haciéndose con tres juegos seguidos. Y es que Altmaier se dejó llevar al resto, atacando sobremanera los primeros saques de Sinner. Un Sinner que no quiso que su rival siguiera dominando el juego, así que su plan fue ser más valiente al resto para sorprender a su contrincante en velocidad y precisión. A partir de entonces se inició la locura, con grandes juegos larguísimos que fueron la delicia de los asistentes que buscaban un quinto set sí o sí.
El primero en conceder su saque otra vez fue Altmaier, quién a punto estuvo de volver a hacerlo en el siguiente turno de servicio. Sin embargo, sacando su mejor tenis hasta la fecha, resolvió los problemas y desbordó a un Sinner que ya veía cerca el final del encuentro. Así, sacando una fortaleza mental de debajo de las piedras y una fuerza física increíble, el alemán quebró a Jannik en un momento crucial. El italiano no supo defender su servicio y desperdició hasta dos puntos de servicio, despistándose por momentos ante la superioridad física y mental de su rival. Y otro tie break. En este caso, aunque fue más apretado que los anteriores, Altmaier presionó a Sinner, atacó al resto y aprovechó los segundos saques de su rival para mandar el partido a un quinto set.
Sinner, agotado físicamente y las dudas de Altmaier para cerrar el partido
Hasta ahora el público obtuvo lo que querían: un largo partido y la emoción de un gran espectáculo. Este parcial definitivo fue más bien diferente a lo vivido en los anteriores. El alemán seguía tácticamente muy centrado, aunque con menos intensidad en sus piernas. La bajada de intensidad también en el resto de aspectos del partido fue notable, pues los largos juegos pasaron a ser más cortos. El cansancio fue demasiado evidente, sobre todo en Sinner y en sus piernas. Después del tres iguales, Altmaier dio un golpe sobre la mesa al quebrar al italiano en un juego en el que solamente necesitó de un solo punto de break para ponerse por delante en un momento tan complicado.
Y es que a Sinner ya no le respondían las piernas y se le vio hundido en los últimos compases del encuentro ante un concentrado Altmaier. Pero esa concentración se tambaleó cuando sacaba para ganar el encuentro. Sinner sacó fuerzas de dónde no había, aprovechó los errores de su rival y con una derecha paralela magistral puso el 5 iguales. Nunca es fácil sacar para ganar un partido, sino que se lo digan al alemán. En un último juego frenético y lleno de puntos espectaculares, Sinner consiguió salvar hasta 4 puntos de partido. Sin embargo, el cansancio de ambos les hizo cometer muchos errores y el italiano no pudo impedir que Altmaier se llevara uno de los mejores partidos hasta la fecha.

