No nos cansamos de destacar el enorme mérito que tiene lo que está haciendo Mayar Sherif en el tenis profesional, emergiendo de un país como Egipto, con pocos recursos y tradición tenística, para consolidarse en la élite a sus 27 años fruto de su enorme tenacidad y capacidad para mejorar cada día. Tras meterse en segunda ronda de Roland Garros 2023, la egipcia afincada en Elche recordó las dificultades que tuvo de joven y habló de la gran confianza que atesora. "Ya no siento esos nervios propios de una novata y que limitaron mi tenis hace unos años. Ahora conozco ya todo lo que rodea a un torneo como éste, sé cómo juegan mis rivales y estoy más cómoda. Lo que hice en Madrid me hace jugar con mayor serenidad y saber hasta dónde puedo llegar si estoy bien", comentó. "Apenas pude jugar torneos juniors porque no tenía apoyos financieros, me era imposible viajar", aseveró la siguiente rival de Anastasia Potapova.
Sherif: "Fue duro no poder jugar apenas juniors porque no tenía dinero para viajar"

