Se cumplen 20 años desde que Juan Carlos Ferrero venciera al neerlandés Martin Verkerk para levantar el 8 de junio de 2003 el trofeo de Roland Garros. Aunque ha pasado ya algún tiempo, el español lo recuerda como si fuera ayer. Ferrero pasaba por la sala de prensa del torneo francés para recordar aquel triunfo, además de repasar la evolución de Carlos Alcaraz, su pupilo, en este último año y hablar sobre la presión que puede sentir.
20 años desde que levantó su título
“Lo recuerdo como si fuera ayer. Es un torneo en el que tengo muy buenos recuerdos desde la primera vez que vine aquí, incluso jugando en la fase previa. Es un torneo al que vine con mi padre cuando tenía 14 años para ver algunos partidos y venir luego como jugador y ganar es súper especial para mí.
Al principio del torneo tenía un buen presentimiento. Físicamente, me sentía al 100% para llegar de nuevo. Al llegar a la final tenía algunos pensamientos que me hacían dudar un poco, pero fui a por ello. Por supuesto que estaba nervioso, pero es algo bueno, te hace estar más atento. Jugué al nivel que necesitaba para ganar el título, por fin”.
Evolución de Alcaraz en un año
“Como persona, diría que es más maduro. Tiene 20 años ahora y cuando estás rodeado de un equipo en el que la gente es mayor, te hace crecer un poco más rápido que otras personas de tu misma edad. Como jugador, crece súper rápido en pista. Puede leer los partidos un poco mejor. Incluso antes del encuentro, se puede ver que es más maduro en todas las áreas de la pista. Es mejor que el año pasado, tiene más experiencia. El hecho de haber ganado US Open y vivir la experiencia en la pista le hace crecer más rápido que otras personas, sin duda es un mejor jugador”.
Cómo la experiencia de Ferrero sirve de ayuda para Alcaraz
“El hecho de haber jugado en el circuito, conocer a los jugadores, tener la experiencia que quizá él vaya a tener ayuda mucho para que le aconseje de lo que ocurrirá, de cómo se sentirá en cierto momento o cómo va a jugar. Definitivamente ayuda mucho. Quizá es algo que nos dé ventaja con respecto a otros entrenadores”.
La presión y la confianza de Alcaraz
“La presión siempre va a estar ahí. La gente espera muchas cosas de muchos jugadores, así que intentamos seguir nuestro camino, creer en nosotros mismos. Ganar un Grand Slam a los 19 años le va a ayudar a creer que puede lograrlo de nuevo. Todo es ayuda, no más presión. Eso es lo que creemos. Estamos preparados para hacer un gran torneo. Todo el mundo puede perder en primera ronda, aquí no tienes ni idea. Jugamos una buena gira sobre tierra batida hasta el momento y vamos a intentar dar lo mejor de nosotros para hacer el mejor torneo posible, sin presión”.

