Lidiar con la presión de ser una de las mejores tenistas del mundo no es nada sencillo, pero podría decirse que Aryna Sabalenka ha pasado ya lo peor. La bielorrusa sufrió más de lo previsto para materializar su tenis imponente en un título de Grand Slam, y ahora que lo posee, el cielo parece ser su único límite. A pesar de ello, y prueba de la exigencia mental de este deporte, la bielorrusa reconoce que le pasa factura pensar en la posibilidad de ser número 1 del mundo, algo que podría alcanzar en este Roland Garros 2023, en el que tiene puestas muchas expectativas. Su tenis no hace más que mejorar y parece en disposición de brillar también sobre tierra batida. Merece la pena atender a sus reflexiones porque son propias de una mujer consciente de sus límites, pero con una enorme confianza en sus posibilidades.
Evolución en tierra batida y sensaciones de cara a Roland Garros 2023
"La preparación está yendo muy bien, estoy muy contenta con mi nivel de juego e ilusionada con lo que pueda hacer en el torneo. Diría que nunca he sido tan buena jugadora en arcilla como ahora mismo y creo que la derrota en Roma me ha venido bien, siendo una gran lección para mí. Estaba exhausta tras el título en Madrid, pero ahora vuelvo a sentirme cómoda y repleta de energía. Las pistas aquí me gustan mucho más que las de Roma y llego fresca mentalmente porque me tomé unos días para descansar, trabajar con el fisio y desconectar un poco del tenis, visitando tanto Roma como París", aseveró la tenista bielorrusa. "Soy más fuerte fisicamente, me muevo mejor por la tierra batida y creo que puedo obtener un buen resultado aquí".
Qué supone formar parte de un Big 3 en gestación
Mucho se habla de cómo la consistencia de Sabalenka, Rybakina y Swiatek puede llevar el tenis femenino a un estatus superior, con un Big 3 reconocible y que genere mayor atención mediática. "Es fantástico para el tenis que haya jugadoras capaces de ser competitivas en todos los torneos que juegan, creo que entre nosotros tres, nos estamos obligando a ser mejores y alcanzar un nivel superior. Presenciar finales entre tenistas que se inspiran entre sí es fantástico y se pueden gestar rivales íntimas muy interesantes para el gran público. Cuando juego ante Iga o Elena siento una motivación extra", advirtió.
Desafío mental permanente en el tenis y opciones de ser número 1
"Cuando salí campeona en Australia pensé que a partir de ahí sería todo más sencillo, pero no es así. Sigo teniendo la exigencia de mostrar mi mejor tenis en todos los eventos importantes y no creo que contribuya en nada haber ganado en Melbourne para hacerlo también aquí, en París. Sé que ahora todas las chicas van a salir más motivadas aún contra mí, que todas quieren ganarme. Es cierto que quizá me ha podido ayudar a creer más en mí misma porque creo que puedo obtener más títulos de Grand Slam", dijo Sabalenka antes de referirse a la posibilidad de ser número 1 del mundo al final del torneo.
"Intento no pensar en ello porque cuando lo hago, juego peor. Tengo que concentrarme en lo que puedo controlar, seguir mejorando mi tenis y saber que pase lo que pase en el ranking, será solo una consecuencia de mi trabajo. Honestamente, me veo preparada para ser la mejor tenista del mundo, pero desearía no hablar más de ello", afirmó Aryna.
Relación con tenistas ucranianas
"Ojalá pudiera depender de mí que la guerra parara. Entiendo por qué las tenistas ucranianas no quieren darme la mano, sé que se enfrentan a comentariros de sus compatriotas si lo hacen. Mi opinión es que la política no debería estar tan presente en el deporte, pero entiendo su posición y no tengo problema. Si para ellas lo mejor es no darme la mano, lo acepto. Si hay gente que me odia por ser bielorrusa, no puedo hacer nada para cambiar eso y deseo no despediciar energía en ello", aseveró Aryna Sabalenka, gran candidata al título en este Roland Garros 2023.

