Feliciano López está muy cerca de poner el punto y final a una distinguida carrera como profesional. Más de dos décadas compitiendo entre los mejores con una regularidad y constancia envidiables, habiéndose construido un currículum al alcance de muy pocos. Sus últimos coletazos llegan gracias a las invitaciones y mayoritariamente en los torneos de casa, como el Conde de Godó 2023, donde debutó en el circuito ATP hace ya 22 ediciones y del que guarda recuerdos impresionantes. Tras competir como un jabato pero finalmente ceder en su debut ante David Goffin, su última rueda de prensa en la Ciudad Condal supuso un viaje por la historia, además de una pequeña ventana hacia el futuro más cercano, el de la retirada... aún sin saber en qué lugar.
Sensaciones en su último partido
"Las sensaciones han sido bastante buenas, la verdad. Quitando el tercer set, en el que estaba bastante cansado y no he podido jugar al nivel al que estaba jugando anteriormente, bien. Ha merecido la pena el esfuerzo, lo que he hecho para jugar estos últimos torneos y poder sentirme competitivo en la pista. Tanto en Acapulco como aquí mi experiencia ha sido positiva, había cierta tensión al saber que era mi último partido aquí, muchas emociones, y eso afecta a nivel físico. Una pena no haber podido estar mejor en el tercer set, pero me voy con gran sabor de boca".
Calendario de despedida
"De momento voy a jugar en la gira de hierba, donde tengo el torneo de Mallorca confirmado, con la invitación confirmada. Queen's estoy esperando una posible invitación, y con Wimbledon también. Me encantaría poder jugar esos tres torneos para poder despedirme ahí. A lo mejor en Wimbledon, que este año es al mejor de tres sets, es posible que me anime a jugar el dobles también. Depende de si encuentro algún jugador, es algo que no solo depende de mí. Es una posibilidad, si bien en principio la idea es jugar el individual".
Recuerdos de Barcelona, 22 años jugando
"Me quedo con haber podido estar presente tantas veces aquí. La primera vez que jugué el Godó, con 16 años, no me imaginé que estaría hoy jugando. Si me hubiesen dicho en ese momento que iba a jugar 22 veces el torneo y que tendría una carrera tan larga, hubiese dicho que era imposible. Lo digo siempre: cuando vine a Barcelona y soñaba con ser tenista, soñaba con jugar algún día este torneo. Esa es la reflexión que hago: se acaba un ciclo aquí, en el lugar en el que empecé todo. Yo me he criado aquí como tenista, vine muy joven desde Madrid, la cuna del tenis era este club. Entrenaba con los profeisonales de la época y era un sueño para cualquier niño que soñara con ser tenista. El club me invitó a jugar la fase previa en aquella primera edición, la pasé, luego perdí con Jiri Novak fácil, pero lo recuerdo con mucho cariño. Han pasado muchas cosas bonitas aquí, es bonito poder cerrar una etapa de esta manera".
¿Recuerda alguna edición con más cariño?
"Ha habido algunos partidos muy especiales, sí. Por supuesto, también el título de dobles con Marc (López), al que le hacía especial ilusión ganar aquí, en su club. Luego, un partido con David (Ferrer). Me estaba jugando el pase a los Juegos Olímpicos y tuve dos bolas de partido, en cuartos de final... y me ganó. Siempre se lo digo, que me jodió las Olimpiadas en aquel momento (risas). De nivel de juego, seguramente ese haya sido uno de los mejores partidos, para mí David era alguien casi infranqueable en esta superficie, jugué un partidazo y desgraciadamente no pudo ser, aunque lo recuerdo con cariño".
¿Cómo explicaría Feliciano López la tierra batida?
"La tierra batida es historia. Historia del deporte. Es difícil para mí, en algunos momentos, no encaja tanto con mi estilo de juego a pesar de que durante mi carrera he podido tener buenas victorias ante grandes jugadores. Es una superficie que hoy en día, tal y como está el tenis, requiere de ser un jugador muy completo. Para ganar en arcilla, tal como está el circuito, has de ser muy completo, no vale solo con tener un par de cosas muy buenas. Exige tener una gran forma física, si bien el nivel físico medio ha subido mucho, pero para aspirar a hacer grandes cosas aquí tienes que ser muy completo".
Su récord de jugador con más Grand Slams disputados de forma consecutiva
"Me siento muy afortunado, la verdad. Más allá del récord, eh. Si bien es cierto que pienso que es increíble haber estado 20 años jugando Grand Slams sin haber fallado, pero no es algo que pienso demasiado. Probablemente el día de mañana estaré aún más orgulloso de ello si cabe. Al final, yo estoy tranquilo: sé lo que he hecho y los sacrificios que he hecho para tener la carrera que he tenido. Hacia el final de mi carrera pensé que tenía que hacer cosas diferentes para alargarla a nivel de profesionalidad, y me he cuidado bastante, en general. Si no hubiese sido así, hubiese sido imposible jugar 20 años seguidos. Pero bueno, cada uno tiene su opinión y estamos acostumbrados a ello. Estoy tranquilo y orgulloso de todo lo que he hecho para tener una carrera tan larga".

