El italiano Jannik Sinner consiguió derrotar al número 1 del mundo, Carlos Alcaraz, en las semifinales del Miami Open por 6(4)-7 6-4 6-2. De esta manera, avanza al último partido del torneo tras un encuentro realmente duro que duró 3 horas. Y es que este se vaticinaba igualado entre dos jugadores que ya mantienen una rivalidad que perdurará por muchos años. Carlitos no lo tuvo fácil desde el principio ante un rival que siempre le lleva al límite. Sinner se mostró físicamente inmejorable y tácticamente muy centrado, mientras que el murciano acabó mermado físicamente por unos calambres. Aunque en los primeros compases del partido Alcaraz estuvo más explosivo, la perseverancia del italiano dio la vuelta al partido. Ahora, se verá las caras con Daniil Medvedev, en lo que significa una reedición de la final de Rotterdam, que cayó del lado del ruso.
El encuentro comenzó con un Sinner en apuros al servicio y cometiendo algunos errores. Pero el italiano despejó sus dudas en su siguiente turno de servicio, ante un Alcaraz que comenzó metido en el partido pero que se vio amenazado por su rival. Ante un Sinner ofensivo que le atacó al servicio y le colocó bolas muy profundas, Carlitos cedió su saque. En este punto, el español se mostró un poco perdido en su esquema por recuperar el break, mientras que la confianza de Sinner no paró de crecer.
Una palabra: espectáculo
Con la sangre fría corriendo por sus venas, Alcaraz remontó un juego clave que podría haber sentenciado el primer set. Sin embargo, el murciano supo mantener a raya los profundos restos de su rival y los intercambios de un lado a otro de la pista. Y empezó el espectáculo. Ambos jugadores deleitaron a los allí presentes con intercambios de otro mundo: dejadas, caídas, ángulos imposibles y mucha electricidad. Esa electricidad que Alcaraz derrochó para neutralizar a Sinner y conseguir ese necesario break para equilibrar el partido.
Y no solo eso, sino que hizo gala de ese tenis agresivo y valiente que tanto le caracteriza para agobiar al italiano, que erró demasiado ante un Alcaraz profundo que volvió a romperle el saque. Sin embargo, su servicio no le ayudó para nada y la perseverancia del italiano llevó el encuentro al tie-break, aunque no le sirvió de mucho porque Alcaraz se acabó apuntando el set.
Sinner fue una roca ante un Alcaraz que comenzó a apagarse
A estas alturas, el alto nivel y la igualdad del partido se constató una y otra vez. La segunda manga empezó con el italiano apuntándose el primer juego al resto. Carlitos siguió sin estar nada fino al servicio. Pero, al igual que en el anterior set, el murciano logró desajustar el inteligente tenis de su rival para subir la intensidad de sus golpes y forzar a Sinner a fallar. Break y 2 iguales. Llegó el momento que podría haber aventajado a Carlitos para servir y llevarse el partido, sin embargo, no aprovechó la oportunidad. Quien sí lo hizo fue Sinner que hizo un break con 0-40 y se metió el set en el bolsillo. Igualdad máxima en el marcador.
El tercer set comenzó de muy buena cara para el italiano: su confianza por las nubes, mientras que la moral de Carlitos, por los suelos. Logró romper el saque del murciano demostrando ser una roca muy dura contra la que pelear. Y hasta ahí no terminaron las malas noticias para Alcaraz, porque llegaron los temidos calambres. A estas alturas de encuentro, el español tuvo que sufrir para mantenerse en el partido. Tampoco pudo aprovechar los segundos saques de Sinner en un juego en el que gozó de una bola de break. Pero es que la intensidad de su rival fue increíblemente alta, no le dejó respirar ni un segundo, logrando un segundo break que sentenció el partido. Sinner le arrebató el Sunshine Double y luchará por su primer Masters 1000 ante Medvedev.

