Si están buscando al hombre más en forma del circuito masculino, viene de Rusia y se llama Daniil Medvedev. El de Moscú estuvo más de un año sin ver portería, incluso salió del top10, pero un nuevo camino arrancó para él en el mes de febrero. Campeón en Rotterdam, Doha y Dubai, 14 victorias consecutivas para confirmar que vuelve a ser el de siempre. ¿Y qué ha cambiado para una reacción tan salvaje? Gilles Cervara, su entrenador de toda la vida, lo explica en su última entrevista con Tennis Majors.
Fuera del top10 tras el Open de Australia
“Al volver de Australia, las dos semanas de entrenamiento que tuvimos fueron muy complicadas, ya no tenía confianza. Cuando no ganas, no te sientes bien, no sientes nada, pero hay que gestionar eso. Es la belleza del trabajo, sobre todo cuando se hace desde abajo, así que durante esas dos semanas estuvimos en un espacio incierto. Daniil tiene sus creencias, su forma de analizar y gestionar las situaciones, no estábamos en nuestro mejor momento y había que lidiar con eso”.
Momentos de reflexión
“Tres días antes de viajar a Rotterdam, ocurre algo muy especial. Daniil sigue teniendo dudas y esa es toda la fuente de la que emanan las derrotas, la explicación de por qué está jugando mal a tenis. Intenté estar a su lado, hacerle reaccionar, entrenarle lo mejor posible para demostrarle que lo que creía no era verdad, realmente le veía jugando bien. Entonces funciona, cada nuevo entrenamiento tiene un efecto positivo, lo más importante era convencerle de que no estaba jugando tan mal. A veces me toca sacarlo de esa espiral de pensamientos en la que se mueve”.
Una nueva gira, una nueva ilusión
“El día antes del primer partido en Rotterdam, ante de que entrenara con Benjamin Bonzi, le dije: ‘Nuestras últimas conversaciones han sido positivas, así que durante los encuentros no voy a interferir en el juego, tendrás que encontrar las soluciones tú solo. No hablaré contigo en absoluto, pero te escribiré una nota con las cosas que estoy sintiendo por si te sirve de ayuda en los partidos’. La nota la puse en un sobre llamado ‘Daniil, Rotterdam 2023’ y la metí en su bolso”.
El día que se prendió la llama
“En el primer partido con Davidovich pasaron muchas cosas, muchas no se pueden explicar porque están ligadas a la intimidad del equipo, pero ahí fue cuando Daniil demostró ser notable, sorprendente, fue cuando se encendió de verdad la llama. Cuando Daniil se queda y busca excusas, principalmente es porque está buscando la manera de llegar allí, le conozco, es algo que forma parte de él. Sé que en esos momentos hará eso, tiene esa asombrosa habilidad. Una vez está encendido, simplemente es el de siempre, un meteorito que continúa su trayectoria cada vez más encendido. ¿Cuánto durará? Espero que el mayor tiempo posible”.
Medvedev, esencia de campeón
“Todos los grandes jugadores tienen la capacidad de trascenderse a sí mismos. Daniil es alguien a quien no le gusta escuchar cosas malas sobre él si realmente no le ha hecho nada a la gente. Digamos que su reacción clásica es la siguiente ‘Yo no te hice nada, déjame en paz, déjame jugar, ¿por qué me dices esas cosas?’. Una vez llegan las victorias, entonces se acuerda de eso y es cuando suelta alguna palabra para los que han podido criticarle”.
Tres títulos consecutivos
“De momento está jugado a un nivel muy alto, él mismo lo define como algo mágico. Entonces sí será un efecto mágico, pero la realidad es que se trata del proceso de recuperar la confianza, pero a estos niveles la confianza es algo que se debe construir todos los días. Cuando alcanzas por fin ese nivel deseado, todo tiene un efecto multiplicador. Por eso también pienso que le puede durar mucho tiempo”.
¿Favorito en los Masters 1000 de marzo?
“Habrá que estar atento, el efecto eufórico de las victorias y las confianza también te obliga a ser preciso, estar atento a las diferentes cosas que hay que hacer para mantener el nivel, porque sabemos que todo puede cambiar rápidamente si solo nos apoyamos en esa confianza. Ahora tiene mucha esperanza y expectativas en lo que viene, aunque nunca le gustó mucho jugar en el desierto. En Indian Wells la superficie es muy diferente y luego está el calor, la sequedad, las pelotas, etc. Miami es otra cosa, no hay motivo para que no pueda jugar bien allí”.

