Es un debate que, aunque ya ha dejado alguna pincelada interesante, no se ha terminado de tocar tanto como se debería. ¿Es Nick Kyrgios un personaje necesario para el tenis? Seguro que han leído muchas veces esta pregunta, aunque la cuestión va mucho más allá del australiano. Se trata de las personalidades de los jugadores de hoy en día, del código de conducta profesional y de cómo convergen dentro de la pista estas dos realidades. Uno que lo tiene muy claro es Dmitry Tursunov, ex top20 mundial y actualmente uno de los mejores entrenadores dentro del WTA Tour. En una entrevista reciente en The Craig Shapiro Podcast, el ruso fue tajante con su postura.
“Nick Kyrgios llena cada estadio en el que juega porque tiene una personalidad muy fuerte y todavía no ha sido lo suficientemente neutralizado. Por otro lado, están todos esos jugadores que tienen miedo de mostrar su verdadera personalidad”, apuntó el técnico de Belinda Bencic, alguien que no suele tener pelos en la lengua. “Ahora mismo el tenis está tratando de neutralizar las emociones que se viven en este deporte, los jugadores tienen miedo de mostrarse tal y como son, de decir delante del micrófono lo que verdaderamente piensan, porque saben que en la actualidad cualquier cosa que digas puede ser tergiversada”, asume el de Moscú, retirado desde el año 2017.
“Por ejemplo, si tú llegas a sale de prensa y dices ‘Creo que jugué muy bien hoy’, seguro que más de uno pensará que eres un arrogante, o que estás menospreciando a tu oponente. Por cosas como estas, los jugadores han empezado a sentir ese miedo a la hora de expresarse, miedo de ser ellos mismos delante de la gente. Por eso Kyrgios llena absolutamente todos los estadios en los que juega, porque todavía no ha sido neutralizado tanto como los demás. Ha sido multado, sí, pero no lo suficiente, así que no le importa. Tiene una personalidad demasiado fuerte”, plantea un Tursunov que nunca se cohibió dentro de la cancha a la hora de expresarse.
CRUZAR LA LÍNEA, ¿ES ALGO MALO?
El siguiente punto sería el más polémico, ya que chocamos de lleno con un valor tan fundamental como el respeto. ¿Tener personalidad significa generar confrontación? ¿Va ligado el carisma con la polémica? ¿Tendríamos que estar agradecido a los ‘chicos malos’ por el espectáculo que ofrecen, si es que a eso se le puede llamar espectáculo? Obviamente, todo tiene sus límites, aunque Turusnov es de los que piensan que el tenis necesita también de ese gamberrismo para hacerlo más atractivo e involucrar de alguna forma al espectador.
“Vamos a ver, ¿dónde está el problema de que un jugador levante un dedito a la grada en mitad del partido? Por supuesto que se ve un gesto feo y seguro que recibirá un abucheo de inmediato, pero con eso ya tienes a toda la multitud involucrada emocionalmente. Has conseguido que odien a alguien, que sientan algo, en lugar de quedarse quietos sin hacer nada, sin ni siquiera poder tirarse un pedo en las gradas o abrir una bolsa de patatas”, comenta el ruso en un ejercicio de sinceridad.
Desde luego, es un debate donde podemos encontrar una gran variedad de posturas. ¿Cómo lo ven ustedes?

