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Djokovic y su victoria ante las adversidades

Nole conquista su Grand Slam número 22 en el lugar donde hace justo un año vivió el peor momento de su carrera y fue considerado por muchos como el villano del tenis.

Novak Djokovic celebrando la victoria con su equipo. Foto: Getty

Novak Djokovic ha vuelto a sonreír en Australia, una imagen que ya habíamos visto hasta en nueve ocasiones pero que en esta décima cobra mayor importancia después de todo lo que sucedió la temporada pasada por unos hechos ya más que conocidos. El serbio fue deportado del país oceánico y vivió posiblemente los días más complicados tanto de su carrera como de su vida tal y como comentó tras su regreso a Australia este año: "De repente me convertí en el villano del mundo, lo que obviamente es algo terrible para un deportista”.

Toda esa situación pasó mucha factura en la carrera de Nole, incluso se llegó a especular con la posibilidad de que su decisión de no vacunarse contra la Covid-19 podría suponer el final de su carrera por todo el ruido mediático que había en torno a su figura. De hecho, Djokovic tardó en reponerse del golpe que supuso su expulsión de Australia y los primeros torneos que jugó (Dubai y Montecarlo) le costaron muchísimo. No fue hasta el ATP 250 de Belgrado, en su Serbia natal, que siempre le mostró su apoyo, cuando Nole comenzó a carburar y a superar todo este asunto.

Tras este torneo Djokovic comenzó a recuperar su nivel en la gira de tierra batida para llegar a Wimbledon al 100%, algo que desde entonces ha conseguido mantener hasta el punto de que, desde ese torneo hasta el Open de Australia, había cosechado 30 victorias por tan solo una derrota (sin contar su participación en la Laver Cup). Unos datos, que lógicamente le convertían en el clarísimo favorito para salir campeón en Melbourne, pero que no tenían en cuenta las emociones y la presión que podía tener Nole al estar prácticamente en la obligación de ganar un torneo que el año pasado no le permitieron disputar y que dejó una mancha imborrable en su carrera. Además, a la presión que pudiese tener se le sumaron unos problemas en su pierna izquierda para añadirle mayor dificultad a la hazaña.

VENCER A LAS ADVERSIDADES

A pesar del espectacular tenis que jugó Djokovic a finales de la pasada temporada y también a inicios de este 2023 en Adelaida, no parecía sencillo que en Melbourne pudiese seguir por el mismo camino, ya que, aunque a veces no lo parezca, el serbio es humano y las emociones que pudiese sentir durante el Open de Australia le podían generar demasiada presión. Sin embargo, una vez más Nole ha vuelto a sorprender a todos y ni el inmenso ruido que había por su vuelta al torneo ni la lesión en los isquiotibiales de su pierna izquierda han podido frenar a un Djokovic que tan solo se ha dejado un set en el torneo y que ha mostrado una enorme superioridad ante todos sus rivales.

Este triunfo hace que además vuelva a empatar a títulos de Grand Slam con Rafa Nadal y que la lucha por terminar siendo el tenista con más 'majors' de la historia vuelva a estar más viva que nunca. En Roland Garros competirán ambos por primera vez por situarse en el primer escalón de esta espectacular batalla. Allí, si le respetan las lesiones, partirá como favorito el español, no obstante, Djokovic tendrá muchas opciones también ya que viendo cómo se ha rehecho a lo vivido la temporada pasada, parece muy complicado que alguien sea capaz de frenar a la bestia competitiva que es el serbio, que siempre quiere más.

La victoria en Australia, la más importante de su carrera según ha confesado, le ha devuelto también el número 1 del mundo, una condición que perdió hace ocho meses y que ha sido capaz de recuperar sin apenas disputar torneos y sin los 2000 puntos que debería tener por ser el vigente campeón de Wimbledon. También ha esto se ha repuesto un jugador que ahora estará hasta finales de febrero sin competir, cuando lo haga en el ATP 500 de Dubai y que tras este evento tendrá más de un mes por delante para preparar la gira de tierra batida, pues cabe recordar que no estará en Indian Wells y Miami, ya que sigue sin poder entrar a Estados Unidos.

Ahora habrá que ver cuando podrá volver a esta parte del mundo, ya que todavía mantienen las restricciones a las personas no vacunadas. Una situación de la que se volverá a estar pendiente cuando se acerque el verano, pues seguro que Djokovic no se ha conformado con su décima victoria en Australia y ya estará pensando en los tres 'majors' que quedan esta temporada.