Un tipo peculiar que no deja indiferente a nadie; para unos, genio absoluto de la técnica, la táctica y la mentalidad en el tenis, mientras que otros banalizan su impacto en sus pupilos. Lo que nadie puede negar a Patrick Mouratoglou es que ha sido capaz de montarse un auténtico emporio en torno a sus habilidades como entrenador. Su idilio profesional con Serena Williams le hizo percibir la posibilidad de explorar caminos poco explorados en la temática del coaching, creando su centro de operación con la academia cercana a Niza, que se ha erigido ya en punto neuráligo del tenis mundial. Por ahí han pasado muchos y el último en lanzarse a sus brazos fue Holger Rune. Las consecuencias positivas para el danés fueron inmediatas y afrontan ahora una aventura apasionante en un 2023 que puede ser la lanzadera definitiva para el atrevido Rune, decidido a luchar por el número 1, como ha dicho abiertamente. Opina de ello en Eurosport.
Si hay un hombre que ha conocido mentalidades ganadoras y ha trabajado con ellas, ése es Mouratoglou. Cuestionado por el hecho de que un joven de apenas 19 años apunte ya que su objetivo es la cúspide del ranking ATP, de forma abierta y convencida, es interpretados por algunos como una osadía innecesaria, pero Patrick lo defiende y ve en ello una gran virtud. "Me parece una meta realista para él. En mi opinión, no tiene sentido ponerte límites a ti mismo, sobre todo, después de la manera en que terminó la temporada. Tiene todo el sentido que se ponga retos ambiciosos porque eso le motivará más. Hay personas que sienten la presión, pero para él será un acicate para rendir mejor", reflexionó el técnico galo.
Mouratoglou da la clave de cómo puede llegar Rune al número 1
"No es nada vergonzoso ni negativo verse capaz de conseguir cosas importantes. Eso es precisamente lo que hace peligroso a Rune. Él tiene como objetivo prioritario ser el mejor y pretende conseguirlo este año. Si no lo consigue, lo postergará a dos, tres, cuatro años, lo que haga falta, pero siempre tendrá esa meta y se verá con opciones de conseguirla. Le gustan los desafíos y rinde bien bajo presión", advirtió un Patrick Mouratoglou que considera muy meritorio lo que hizo Rune en el tramo final de año. "Después de ganar París-Bercy, creo que tiene sentido marcarse como reto ser el mejor. Va a ser difícil, pero me parece una meta real. Para ello, tendrá que ganar algunos Masters 1000 y un Grand Slam. Ésos son los números para llegar a la cúspide de la clasificación", comentó.
En todo caso, el gran objetivo del francés es dotar a Holger Rune de las herramientas necesarias para no solo llegar a la élite, sino perpetuarse en ella. "Me interesa mucho trabajar en el largo plazo, darle las herramientas necesarias en cuanto a conocimiento de juego, de sí mismo, lectura de situaciones, etc, que le permitan estar entre los mejores del mundo durante mucho tiempo. Tiene muchas cosas de las que enorgullecerse por lo que ha conseguido en 2022, y eso es lo que hace que afrontemos con muchísima ilusión esta nueva temporada", aseveró el técnico galo. Esta asociación profesional será una de las que dé más que hablar en esta campaña y habrá que ver si el impacto de Mouratoglou sigue siendo tan evidente como en el último tramo del año.

