Había estado en la sombra durante buena parte de la temporada, hasta que las últimas semanas ha regresado al escaparate. Es Luca Van Assche, francés de 18 años que actualmente ocupa el puesto #138 del ranking masculino. Su título en Maia de hace dos semanas le convertía en el primero de su generación (2004) en levantar un Challenger, aunque fue su triunfo en Roland Garros Junior 2021 el que le situó en el candelero. Ahora que ya acaricia la élite, en ATP han tenido a bien conversar con él para que nos cuente su punto de cocción como jugador.
Estudiar y competir a la vez
“La verdad es que tengo una gran cantidad de tareas cuando estoy en el circuito, pero siempre encuentro la manera de manejarlo. Hay ocasiones donde se vuelve complicado gestionar las dos cosas, de momento me divierto haciendo ambas cosas, así que voy a continuar por este camino. Lo malo es que no puedo hacer los exámenes online, me obligan a estar en París. Este año, por ejemplo, tuve dos semanas de exámenes: una semana en junio y otra en enero. Intento sacar el hueco para estudiar cuando estoy en casa pero también cuando estoy viajando”.
Campeón en Maia
“Fue una grandísima semana para mí, terminé muy feliz por haber levantado el título. Cuando perdí el primer set en la final, mi cabeza empezó a pensar rápidamente en el pasado: ‘¡No puedo perder cuatro finales!’. No me quedaba otra que seguir luchando y trabajando. Uno de mis objetivos esta temporada era ganar un título Challenger y, por suerte, lo conseguí en el último torneo del año”.
Sexto francés que gana un Challenger con 18 años
“Me enseñaron la estadística el otro día, justo el día después de ganar el título en Portugal. Todos esos nombres me resultan de una gran inspiración en mi labor diaria, todos han sido grandes jugadores de la historia de Fraancia. Estoy tremendamente orgulloso de pertenecer a ese grupo, ojalá pueda en el futuro tener una carrera tan brillante como la que han tenido ellos”.
Fin a su etapa junior
“Ganar el título en Roland Garros Junior fue un momento muy especial para mí. Vivo en París, lo que representa celebrar la victoria en casa, donde tengo a mi familia y donde comparto cada momento con ellos. Pude dejar atrás mi etapa junior con una gran satisfacción, orgulloso de mis resultados. Esa edición, además, fuimos cuatro jugadores franceses en semifinales del cuadro masculino, fue algo increíble. Espero que el futuro del tenis francés siga siendo así de bueno”.
Una meta para 2023
“Mi objetivo ahora mismo es continuar con la misma dinámica con la que he terminado esta temporada, cargado de mucha confianza. Estoy trabajando al máximo cada día, mi idea es llegar al top100 lo antes posible”.

