Ni un mes ha pasado desde que Gilles Simon colgaba oficialmente la raqueta. Eso sí, lo hizo por todo lo alto, en tercera ronda del Masters 1000 de París-Bercy ante Felix Auger-Aliassime dando un nivel competitivo alto y en con una emotiva celebración delante de su público. Presente ahora en Turín para recibir el reconocimiento de la ATP durante las ATP Finals 2022, Gilles Simon ofrece un interesante punto de vista en una entrevista a L’Equipe sobre cómo se vive el tenis y el cambio drástico que puede ocurrir dentro o fuera de una pista, de la parte no tan visible de la competición.
“El tenis te vuelve loco”
“El tenis es un deporte que, sea cual sea el nivel, te vuelve loco. Sí, te vuelve loco. Lo firmo al pie de la hoja. Mucha gente encantadora se vuelve estúpida en una pista porque genera mucha frustración. Todos estamos locos en la pista en comparación con fuera de ella. El tenis es físico, táctico, técnico, puedes elegir las armas con las que quieres luchar”, explica Simon, que abre posibilidades en cuanto a la forma de enfocar el tenis.
Control de emociones
“El tenis es una gran frustración porque fallamos todo el tiempo. Puede que tengas el mejor partido de tu año, te habrás equivocado en muchos aspectos. Es sólo una sucesión de pequeños fracasos. El tenis es un deporte duro porque a menudo te enfrentas a tus debilidades y siempre prefieres encontrar una excusa en lugar de enfrentarte a tu debilidad”.
Estas declaraciones podemos verlas con ejemplos muy claros del circuito, estando además presentes en las ATP Finals 2022. Si hay algo que caracteriza a Andrey Rublev es ese enfado o ira que muestra habitualmente en sus encuentros. Esa frustración de la que habla Gilles se puede ver reflejada en muchos partidos del circuito, añadiendo un factor más que superar por parte de los propios jugadores.

