Carlos Alcaraz ya está en semifinales del ATP Basilea 2022. Demostrando su mejoría día a día, desarrollando todos sus golpes y desquitándose cualquier problema de oxidación en su tenis después de su primer partido ante Jack Draper. Su victoria ante Pablo Carreño ha sido la confirmación absoluta de que quiere llegar a este final de temporada con absolutamente todo, con ganas de mantener en su poder el número uno del mundo y de colocarse como gran candidato para conquistar los dos grandes torneos que faltan en este final de temporada. Eso sí, antes de París-Bercy y de las ATP Finals 2022 está el torneo helvético, donde ya forma parte de los semifinalistas.
No será nada fácil su próxima piedra de toque. Felix Auger-Aliassime se presenta como uno de los desafíos más complicados que podría enfrentar el murciano, siendo el jugador con más victorias consecutivas de la actualidad tras proclamarse campeón en Florencia y Amberes. No solo eso: sus últimos dos partidos han sido dos absolutos baños, destacando el duelo de octavos de final ante Miomir Kecmanovic, el cual calificó como "el mejor partido" que ha jugado desde que es profesional. Su cartera de presentación no es nada mala, pero Carlos llega con confianza y en declaraciones recogidas por ATP dejó claro que afrontará el partido con ganas de demostrar quién es el número uno.
"Va a ser un partido durísimo. Felix está jugando realmente bien, ha sumado grandísimas victorias esta temporada. Voy a tener que estar muy centrado y tener que mostrar mi mejor tenis ante él", reflexionó un Carlitos sosegado, sabedor de la dificultad del oponente que en esta ocasión tendrá enfrente. Cabe destacar que español y canadiense se han visto las caras en varias ocasiones... y Felix se puede erigir como una de las pocas bestias negras del de El Palmar: tiene un cara a cara negativo de 0-2 ante el de Quebéc, con derrotas en los cuartos de final del US Open 2021 y hace apenas semanas, cuando ambos se vieron las caras en la Copa Davis.
JUGAR ANTE CARREÑO, SIEMPRE DIFÍCIL
También detalló Alcaraz sus sensaciones al enfrentarse a Pablo Carreño, a quien dejó sin opciones rápidamente, pero con el que seguirá compartiendo sin lugar a dudas grandes ratos en el circuito y en la Academia Equelite. "Es muy difícil jugar ante un amigo como Pablo. Todos los días vamos a comer o a cenar juntos, cada semana entrenamos juntos, así que es muy difícil jugar contra él. Además, le apoyo y quiero que gane cada partido, pero es cierto que en la pista no hay amigos, debes mantenerte centrado e ir a por el partido, que es exactamente lo que hice", declaró un Carlos plenamente centrado y motivado en lo que prometen ser unas semifinales de infarto.

