El 2022 no ha sido del todo benévolo con Matteo Berrettini. No comenzó nada mal, con unas semifinales en el Open de Australia 2022 que parecían dar continuidad a la gran temporada pasada, pero el transalpino ha tenido que hacer frente a una enorme cantidad de obstáculos que han hecho de su año una auténtica montaña rusa. A destacar, por supuesto, las múltiples molestias y lesiones que lo han dejado en el dique seco durante algunos tramos, con el tiempo de recuperación que conllevan de cara a su vuelta. Tras alcanzar la final en el ATP Nápoles 2022, el romano sufrió un nuevo percance en el pie que no parece serio, pero que le obligó a bajarse del ATP Viena 2022. Desde casa y en una conversación con el Corriere dello Sport, Berrettini esclarece la seriedad de su último contratiempo y ofrece ricas reflexiones sobre diversos asuntos referentes al circuito ATP y al tenis italiano.
Su última lesión, un nuevo inconveniente
"Por suerte no es una lesión grave. Era importante evitar cualquier tipo de lesión seria, pero hay líquido en el pie que necesita ser eliminado, por lo que estoy llevando a cabo diferentes tratamientos para que eso ocurra. Luego, con mi equipo trataremos de entender qué es lo que lo ha provocado. Necesitamos tener paciencia. Desde que era un niño he sufrido molestias siempre, ya que siempre me llevo al límite, al 110%. Se sabe que el deporte a estos niveles no es lo mejor para el cuerpo humano. Además, viajamos muchísimo y normalmente lo hacemos en condiciones muy distintas. A veces la lesión es más mental que otra cosa. Sinceramente, viendo todo lo que he podido jugar este año, los resultados incluso son positivos".
Consecuencias de las lesiones: más tiempo libre para estar en casa y cultivar amistades
"En estos momentos me entreno, voy al gimnasio, paso mi tiempo con mi familia. A veces necesito volver a tener cierta perspectiva de normalidad, olvidarme del Matteo Berrettini jugador y centrarme en el verdadero Matteo, el que hablaba con sus amigos cuando iba a la escuela, el que hacía bromas cuando era niño. Esas son las cosas que me hacen reconectar con la realidad. También me apoyan mis compañeros de circuito: el martes recibí un mensaje de Lorenzo Musetti preguntándome cómo estaba. Me hizo muy feliz. Gracias a la Copa Davis está naciendo una amistad fuera de la pista. Es algo precioso: como Federer y Nadal nos han demostrado, el tenis va más allá de todo. Por ejemplo, haría un viaje con 'Lorenzino' (Lorenzo Sonego). Debería llevármelo a algún sitio, lo pasaríamos genial juntos, porque él se deja llevar y yo soy más organizador. Sería un combo perfecto. Quizás a Sudamérica, él tiene esa esencia latina, le encanta bailar".
Crecimiento del tenis en Italia y creación de un posible 'Big-3' con Musetti
"Si nos comparamos con los tres que todo el mundo conoce, no se puede hablar de nada de eso. En realidad, somos muchos más, no solo tres jugadores. No estamos tan lejos los unos de los otros. Sonego ha tenido un año complicado, pero fue #20 del mundo. Fognini siempre es peligroso, y junto a Bolelli está firmando un gran año en el dobles. Lo mejor es que ya hay mucha gente que nos sigue: no importa que me prefieran a mí, a Musetti o a Sinner, es genial que se hagan seguidores del tenis, que entre dentro de la cultura popular. Es algo muy bonito, pero a la vez también es peligroso. Siempre está el riesgo de que lleguen comentarios absolutamente destructivos".
La crueldad de las redes sociales
"Estoy en las redes sociales, pero no mucho. Las leo. A veces sonrío, a veces me hacen sentir mal. Más que nada, lo que más me sorprende es la maldad que existe. Me pregunto cómo alguien puede ventilar su rabia de esa forma contra otra persona. La falta de sensibilidad me apena, como si fuésemos máquinas perfectas: si lo hacemos bien y ganamos nos ponen en un pedestal, si perdemos debemos ser cancelados por completo. Al final me voy a dormir y al día siguiente estoy tranquilo, pero es una pena que a veces se enfoque el tenis de esta forma".

