No sabemos qué factor ha pesado más, si la ilusión de Stan Wawrinka por jugar el torneo de casa o el momento gris de un Casper Ruud que no ha visto la luz del sol desde la final del US Open. La cuestión es que el sorteo del ATP 500 de Basilea les quiso juntar en primera ronda y la victoria ha sido para el suizo. Además, de manera clara (6-4, 6-4), demostrando que todavía tiene muchas cosas por ofrecernos a sus 37 años de edad. Ahora tendrá que confirmar estas buenas sensaciones ante Nakashima en octavos.
ATP Basilea. Wawrinka sonríe ante un Ruud que sigue sin levantar cabeza

