El número 96 del mundo, Yoshihito Nishioka, se ha plantado en la final del ATP de Washington por méritos propios. El zurdo ha realizado un torneo espectacular. Un duro camino donde tuvo que superar varias pelotas de partido en contra en su partido en segunda ronda ante Álex de Miñaur. El japonés ha derrotado a tres cabezas de serie y ha sido capaz de, como decimos, templar sus nervios y jugar en el límite (ganó los 4 tie breaks en los que se vió inmerso).
En su partido contra Rublev, el nipón debía vencer por la vía rápida tras la dura batalla que disputó ante Daniel Evans. Un encuentro que superó las tres horas y por el cual Nishioka se vería influido. En sus declaraciones posteriores a su partido de semifinal, comentarios recogidos por la web de la ATP, el asiático explicaba cúal era su plan: "Hoy me sentí muy cansado antes del comienzo del partido, y seguro que sentí que [no podía] hacer lo mismo que hice contra Evans y Khachanov. Traté de ser un poco agresivo, porque sabía que Andrey iba a jugar agresivo conmigo. Necesitaba jugar un poco agresivo con él". Un magnífico destino el que le aguarda, ya que esta final le servirá para mejorar su ranking y, sobre todo, para aumentar su moral.
Nishioka sabe que no tendrá un último partido fácil ante Nick Kyrgios. Un rival que le tiene tomada la medida: "Hemos jugado muchas veces, pero él me ganó todas las veces desde que [teníamos] 16 años. Es realmente difícil jugar contra él". No obstante, y pase lo que pase, Yoshihito es un hombre feliz en los Estados Unidos.

