Hacía tres años que Rafael Nadal no disputaba un partido en Wimbledon. Después de varias grandes actuaciones sobre el verde del All England Tennis Club en sus últimas apariciones, regresaba a la cancha con más historia de todo el circuito con una trabajada victoria sobre un Cerúndolo que salió respondón y que tuvo varias bolas de llevar el cuarto set a un 4-1 con doble break, que podría haber puesto en problemas al español. Rafa explicó a los periodistas españoles allí presentes cómo sintió las condiciones en Wimbledon, tres años después, algo distintas a lo que él recuerda.
“Hoy hacía viento, frío, y la pelota era muy pesada y rápida, no se queda mucho tiempo en las cuerdas al golpear. No me ha sido nada fácil jugar. Tuve momentos donde me equivocaba todo el rato, ya que me costaba entender qué tiro debía hacer. Esto es algo que te lo da el sumar minutos aquí. Hacía tres años que no jugaba en Wimbledon, ya que no es una superficie sobre la que se juega muy a menudo”, comentó Nadal, tal y como recoge EFE.
Una primera ronda normal
Ver a Rafa a un ritmo menor del habitual en una primera ronda es algo habitual. Así le vimos en este pasado Open de Australia o en Roland Garros. En esos Grand Slams, el nivel de su primera semana fue muy diferente al de las rondas finales. Se necesita tiempo para habituarse a la pelota y condiciones de cada torneo. “Lo que ha pasado hoy entraba dentro de las quinielas. Hay que tener la humildad de saber sufrir, pasar como sea y pasado mañana tener otra oportunidad. Así encaro yo las situaciones difíciles”, señaló el balear.
Rafa Nadal se encamina ya a disputar el que será su segundo partido en Wimbledon, ante el lituano Ricardas Berankis. En menos de 24 horas, el balear ha visto cómo varios de los huesos más duros que tenía en su lado del cuadro quedaron fuera, como Cilic o Berrettini por COVID o Aliassime, eliminado a manos de Maxime Cressy.

