Pegula analiza su transformación sobre tierra batida
La estadounidense ha sumado más victorias que nunca en esta gira de arcilla. En Roland Garros ya está en tercera ronda, aunque su camino ha sido dramático.
“Que llegue la gira de tierra batida no es el fin del mundo”. Estas fueron las primeras palabras de Jessica Pegula días antes de pisar la tierra batida por primera vez esta temporada, en Charleston. La estadounidense no se tenía mucha fe sobre esta superficie, una opinión que seguro ha ido cambiando con el paso de las semanas. Con nueve victorias en cuatro torneos, la Nº11 del mundo le va cogiendo el tono a la arcilla a cada partido que pasa, así es como se ha plantado en la tercera ronda de Roland Garros. Eso sí, tanto sufrimiento ante Wang y Kalinina en sus dos encuentros previos (¡hasta 19 bolas de partido entre ambos duelos!) la mantienen alerta. Mientras tanto, hablar con la prensa siempre es una placer para Pegula.
Otra batalla mental
“Por supuesto que estaba pensando cómo era posible que me hubiera pasado de nuevo, otra vez, porque además en ambos partidos he sentido que mi rival de repente se ponía a jugar mejor, de una manera desgarradora veía cómo empezaban a encontrar sus tiros. De repente se sacan unos tiros de la nada, empiezan a encontrar las líneas, pero intenté no entrar en pánico, aunque sabía que necesitaba dar un paso adelante. En la arcilla una no obtiene tantos puntos gratis, así que empecé a reírme y mirar a mi entrenador, pensando que no era posible que estuviera pasando otra vez”.
Atasco con las bolas de partido
“Las dos jugadoras que están ahí fuera quieren ganar el partido, independientemente de nuestras situaciones. En los últimos partidos he tenido 19 match points, lo cual entiendo que debe ser un récord. Acepté que ella estaba jugando bien, pero intenté eliminar todos los pensamientos negativos porque sino, sabía que ella podía ganarme. Todavía no sé cómo superé ese último juego, pero ahora tampoco me importa, empezaba a estar un poco superada. De alguna manera lo hice, me ayudó porque me quitó un poco de presión, dejé de pensar en lo que estaba pasando. Solo quería que terminara, fue estresante”.
Un cuadro más abierto que nunca
“Sigo mucho los resultados, me gusta saber lo que está pasando, aunque sé que a muchas compañeras no les gusta hacerlo, pero yo lo encuentro divertido. Es curioso ver cómo una llave del cuadro se descompone, para nosotras es todavía más interesante porque conocemos quién venía jugando mejor, qué tipo de enfrentamientos se pueden dar, ese tipo de cosas. Es como un juego, a ver qué pasa, es divertido. Hoy no sé lo que pasó, pero me encanta seguir los marcadores, lo que si vi es que muchos hombres tuvieron que salvar MP en sus partidos, ganando en cinco sets. Son rondas en las que cualquier cosa puede pasar”.
Cabezas de serie eliminadas
“Lo veo como una buena oportunidad, pero todavía hay que ganar muchos partidos. Me gusta jugar ese juego en mi cabeza, verlo como una gran oportunidad, ves que algunas van perdiendo e intentas abrirte paso. Eso es muy importante para mí, aunque tampoco me genera ningún estrés al respecto, solo lo hace más divertido. Así es como establezco mis metas, lo veo como una especia de ajedrez, buscando abrirme camino y ver qué va ocurriendo, pero hay otras que prefieren no verlo así”.
¿Por qué hay tantas sorpresas en la WTA?
“No es tan sorprendente, sobre todo en el circuito femenino. Ahora mismo hay tantas buenas jugadoras que cada partido resulta extremadamente difícil, incluso mi sección la veo como tremendamente complicada. Ahora me toca Zidansek, que hizo semifinales el año pasado, así que será muy difícil. Ya sabía que Anhelina iba a ser muy dura en esta ronda, viene de una gran gira de tierra batida, está empezando a consolidarse como una gran jugadora. Hay muchas jugadoras buenas fuera del radar, pero si veo que Pliskova es la cabeza de serie de mi sección, y cae eliminada, pues lo entiendo como una gran oportunidad”.
Evolución sobre tierra batida
“Estos años trabajé para ser una tenista mucho más física, trabajé en mi deslizamiento en la arcilla, sentirme más cómoda llegando a las bolas cortas. No crecí en arcilla roja, sino en arcilla verde, por lo que no tenía que resbalar, esto fue algo que tuve que descubrir. Por eso los americanos a veces nos vemos un poco ridículos en tierra batida, aunque luego lo convertimos en un arma. También he trabajado para que mi pelota sea un poco más pesada, no tan plana, además de incorporar la dejada, algo que siempre me ha gustado. Poco a poco lo voy aceptando, sumando nuevas cosas, cada vez me gusta más lo que hago sobre arcilla”.
Dentro del Consejo de Jugadoras
“Es interesante, he aprendido mucho, tengo el máximo respeto por el Consejo, independientemente de si continúo o no el año que viene. Antes no tenía ni idea de lo que implicaba, estaba nerviosa por entrar, ni siquiera conocía a los representantes, pero ahora lo respeto todo mucho más. Hemos vuelto a las reuniones en persona, en Madrid por ejemplo tuvimos muchas durante tres días seguidos, dijeron que este grupo era uno de los más abiertos para tratar sobre todas las cosas, sobre los cambios, lo bueno y lo malo, así que es súper especial formar parte de esto. Estoy aprendiendo mucho sobre la gira, cómo funciona todo, aprender es algo grandioso”.
Rechazo a jugar a cinco sets
“Es totalmente diferente, eso es evidente, su juego es mucho más físico. Nosotras pensamos siempre en vencer en dos sets, es otra mentalidad, no sé qué pensaría mi cabeza si, después de ganar dos sets todavía tuviera que ganar uno más. Habría muchas decepciones físicas y mentales, las mujeres llevamos mucho tiempo jugando al mejor de tres sets; no quiero hablar por las demás, pero yo no quiero jugar a cinco sets. Es solo mi opinión”.