Fabio Fognini es un hombre sin pelos en la lengua. No verán al italiano reservarse sus opiniones, incluso cuando los temas que se le preguntan responden a la más rigurosa actualidad pero van acompañados de dosis de debate y polémica. El transalpino sigue exprimiendo su tenis bien entrado en la treintena y ayer debutó en Roland Garros 2022 con una convincente sobre Alexei Popyrin, pero como padre de familia también cuenta con otras prioridades además del tenis. Y, claro, cuando los alicientes para jugar un torneo empiezan a menguar, y el buen tiempo para salir y disfrutar con la familia acompaña... puede que el deporte de la raqueta no sea lo que más pese.
Sería una forma sutil e irónica de afirmar que, con el panorama actual, va a ser complicado ver al de San Remo en Wimbledon 2022. La decisión de la ATP de quitar todos los puntos de cara al ranking, represalia tomada por la sanción a los jugadores rusos y bielorrusos, ha causado estragos en el seno del vestuario ATP. Si ayer Cameron Norrie indicaba la posibilidad de que muchos jugadores top decidieran saltarse el torneo británico (muchos jugadores, además, perderán los puntos de 2021 sin la posibilidad de defenderlos, un hecho que repercutirá sobremanera a nombres como Novak Djokovic, Matteo Berrettini o Marton Fucsovics), Fabio Fognini ha sido el primero de esos jugadores élite que indicaba su despreocupación hacia el próximo Wimbledon. Así lo indicaba en Ubitennis.
"He hablado personalmente con Gaudenzi y le felicité. Se rumorea y he oído, además, que puede que reduzcan el prize money. Si este fuera el caso, teniendo en cuenta que no tengo demasiado buen feeling con la hierba, en esas dos semanas podré llevar a la familia a Formentera". Con la habitual utilización del sarcasmo y la ironía trata Fabio este tema, pero una verdad subyace de todo esto: sin la posibilidad de ganar puntos y con un título demasiado lejano en el horizonte, muchísimos "no especialistas" en la superficie podrían optar por prescindir del torneo inglés, alargando las vacaciones y enfocándose en maximizar la segunda parte del año.
UNA REGULARIDAD EN EL CIRCUITO QUE QUIERE IR A MÁS
Por otro lado, Fabio celebra con alegría un dato que deja muy a las claras su longevidad en el circuito: este es ya su 15º Roland Garros, un dato que no pasa desapercibido para él. Eso sí, un claro objetivo: no quiere parar. "Me gustaría jugar mi 16º Roland Garros también, pero como ya he dicho, haré balance a final de año y veremos. En los últimos años he sufrido bastante, han sido duros por distintas razones, pero si continúo en este estado físico, no tengo dudas de que puedo seguir jugando. Me gustaría volver a levantar un trofeo, lo admito, pero también tengo que tener en cuenta que mi familia me necesita cada día más. Sí, Flavia (Pennetta) está ahí para ayudarme, pero no es fácil llevar a tres hijos, sobre todo el año que viene, cuando el mayor empezará a ir a la escuela. Hablaremos sobre ello y decidiremos".

