Monica Puig: “Después de tres operaciones, es un milagro que esté aquí”

Casi 20 meses después, la puertorriqueña volvió a sentirse tenista en el Mutua Madrid Open 2022. “Ahora mismo nada me asusta, lo más grave ya pasó”.

Monica Puig en el Mutua Madrid Open 2022. Fuente: PDB
Monica Puig en el Mutua Madrid Open 2022. Fuente: PDB

Creo que es la primera vez que me van a ver con una sonrisa después de una derrota”. Son las primeras palabras de Monica Puig (Puerto Rico, 1993) al llegar a la Zona Mixta del Mutua Madrid Open 2022. La boricua viene de jugar su primer partido oficial en 19 meses, perdiendo 7-5 y 6-0 ante la Nº8 mundial. No es un buen resultado, pero las sensación es de máxima satisfacción teniendo en cuenta que la retirada llegó a ser una opción encima de la mesa.

Seis años atrás la vimos colgándose el oro olímpico en los Juegos Olímpicos de Río 2016, el mejor recuerdo de su carrera, pero aquello forma parte del pasado. Puig nunca logró darle continuidad a aquel éxito, primero por la presión y luego por las lesiones. Hasta tres operaciones de hombro amenazaron con acabar para siempre con su carrera, pero Monica nunca se rindió. Hoy en Madrid demostró que todavía queda gasolina en el tanque e ilusión para volver a disfrutar. Con la prensa, pese a la derrota, mostró su mejor sonrisa.

Bienvenida de nuevo.

Ha sido increíble, se me saltaron las lágrimas al saltar a la cancha. Han sido dos años muy duros, cuando me tuve que operar por segunda vez del hombro no sabía si podría volver al tenis, pero tomé la decisión de remontar y tratar de salvar mi carrera. Para mí estar aquí es un bonus, jugando de nuevo y en un torneo así.

¿Cómo te has visto?

Todavía me falta un poco para estar al 100% con el hombro, sobre todo con el saque, pero es parte del proceso. Los doctores me han dicho que tendré que bregar con el dolor durante unos meses, es una sensación que no me gusta, pero en la cancha me encuentro bien. Ahora lo que necesito son partidos, horas en cancha, estoy trabajando cada día para sentirme más cómoda. Estoy orgullosa de haber venido a un torneo como éste, pero ya nada me asusta, lo más grave ya pasó.

Del 1 al 10, ¿cuánto dolor has sentido?

Un 5, pero hoy me he dado cuenta que la adrenalina lo puede todo. Igual mi fisioterapeuta me regaña porque intenté forzar demasiado con mi saque, tenemos un objetivo de ir aumentando poco a poco la velocidad, pero cuando una entra en el partido siempre quiere más.

¿Qué destacarías de tu partido ante Collins?

Me quedo con las cosas que hice bien, creo que saqué mucho mejor de lo que saqué en meses. Me sentí bien en la cancha, he reaccionado bien, pero ella está donde está y juega muy bien, está en un momento muy sólido. Hoy en la cancha lo hizo genial, pero me quedo con muchas cosas positivas de mi juego, especialmente mi saque.

¿No sentiste mariposas durante toda la mañana?

Me sentí muy cómoda en todo momento… hasta los cinco minutos previos de entrar a pista. Ahí me empezó a dar un ataque de pánico, hacía tiempo que no sentía eso, no esperaba tener tantas emociones al entrar en la cancha. Después de tres operaciones en el hombro es un milagro que esté aquí, mi brazo biónico sigue dando guerra (risas).

¿Qué aprendizaje has sacado de estos meses parada?

Hay que agarrarse a las cosas importantes de la vida. Durante estos dos años pude disfrutar de una vida personal y privada que nunca había tenido, ahora me siento mejor sabiendo que tengo algo muy estable con mi familia, con mi novio y con mi entorno en general. Todo eso ayuda en mi tranquilidad, a mi regreso, pero estar dentro de una pista sigue siendo lo mejor. Aunque esta vez no se haya dado el resultado, yo siento como que gané, por suerte mi cuerpo me dejó competir.

¿Ha cambiado mucho el tenis en estos dos últimos años?

Se ha vuelto mucho más físico y no tan mental. Siento que el peso de la pelota ha cambiado, ya no es solamente jugar plano, ahora se cambia mucho de ritmo y se abren más ángulos. Verlo desde fuera es una cosa y vivirlo dentro de la pista es otra muy diferente, creo que no estoy tan lejos, es solamente falta de partidos y de recuperar ese carácter competitivo.

En esta segunda etapa de tu carrera, ¿vuelves con la misma ambición o algo más relajada?

Más relajada, me he propuesto no volver a quejarme nunca del tenis. Antes me quejaba de cada cosa que pasaba, ya fueran las pelotas, las condiciones, el lugar, etc. Esto para mí es un milagro, hubo un momento donde no supe si iba a volver, tras la tercera cirugía incluso le dije a mi madre que igual no podía regresar. Ahora lo veo todo con otra perspectiva, tanto mi vida como mi carrera.

¿Llegaste a pensar en la retirada?

Lo pasé muy mal, sí. Es que no era solamente la lesión, luego tienes que operarte, esperar, ver qué pasa con el hombro, rehabilitación, volver, lidiar con el dolor, son muchas cosas. La primera vez que me operé del hombro no fue bien, me acabé rompiendo otra parte del hombro, fue difícil porque una nunca sabe lo que va a pasar. Después de tres cirugías no sabía qué hacer, pero quise darme otra oportunidad, me di cuenta de lo mucho que amo el tenis.

¿Te marcas algún tipo de objetivo?

Ahora mismo estamos mirando los objetivos pequeños, observando cómo reacciona mi cuerpo, cómo evoluciono después de los partidos o los entrenamientos. Quiero sentirme bien dentro de la pista durante una semana, dos semanas o varios meses. Hay que seguir fuerte, ojalá lo consiga pronto.

¿Qué tienes pensado jugar ahora?

Tendré más oportunidades de jugar cuadros finales, ahora participaré en los 125K de Saint-Malo y París, luego iré a Roland Garros. Es todo parte del proceso, yo elegí estar aquí porque sé que tengo el nivel, creo mucho en mí y en lo que he hecho en el pasado. Estoy feliz de estar de vuelta en las canchas, eso vale más que cualquier cosa.

¿Cuándo volveremos a ver la Monica de siempre?

No lo sé, espero que pronto. No me quiero apurar, éste apenas es mi primer torneo, mi primer partido en mucho tiempo. Estoy muy contenta y muy feliz de lo que ha pasado aquí, ahora voy a enfocarme en lo que viene y en cómo puedo mejorar cada día.

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