La desaparición sospechosa de Shuai Peng está en punto muerto y parece haberse diluido en la nebulosa del tiempo. Sigue sin esclarecerse qué ha ocurrido y el veto del tenis mundial a competir en China no causó la medida de presión esperada. Tanto es así, que la organización que más se está resintiendo es la propia WTA, que ha perdido un volumen de negocio enorme en el gigante asiático. Es por ello por lo que Steve Simon, en palabras recogidas por Ubitennis, trata calmar las aguas y quiere encontrar una solución intermedia lo antes posible, que permita volver a abrir el negocio en China sin vulnerar sus propios principios. "Tenemos que encontrar una solución que nos permita volver, aunque no sea la ideal. Queremos avanzar en este aspecto y hallar un equilibrio que nos haga regresar a China en 2023", comentó el mandamás del tenis femenino.
La WTA suaviza su veto a China y aspira a volver pronto a competir allí

