Andrey Rublev derrotaba a Novak Djokovic en el Serbia Open por 6-2, 6(4)-7 y 6-0 en 2 horas y 26 minutos. El serbio tuvo un buen inicio, pero fue desapareciendo a lo largo del partido como causa del calor. El ruso sacó una de sus mejores versiones y, aunque cedió en la segunda manga, supo seguir peleando por el partido en el tercer set.
Buen arranque el que ha protagonizado hoy el número uno del mundo, en contraste de lo que le venía sucediendo en el Serbia Open. Aun así, Rublev no quiso regalar nada. El ruso aprovechó para dominar en pista en la mínima oportunidad que se le presentaba. Djokovic se encontraba con la oportunidad de romper el saque a Andrey, pero el ruso se apoyó en su saque para mantener la igualdad.
Fue Rublev el que dio un paso al frente para romperle hasta en dos ocasiones y hacerse con el primer set. Pese a que el inicio había sido bueno para el serbio, le resultó complicado mantener ese gran nivel de energía que le exigía el ruso.
Otra vez, Djokovic
De la misma forma en la que ha tenido que remontar los tres encuentros que ha disputado esta semana después de perder el primer set, Djokovic arrancaba con break a favor gracias a mantenerse paciente ante los errores de Rublev. No duró mucho la alegría con la que volvía a levantar al público. El ruso recuperaba la ventaja para poner el 1-2 con saque en el marcador.
Las imprecisiones no cesaban en la raqueta del serbio, que finalmente acababa poniendo calma para sumar el 3-2 en el resultado. Al número uno del mundo le costaba aguantar en los largos intercambios. Con el 5-4 arriba, Djokovic empezó a oler sangre. Sin embargo, Rublev no dio su brazo a torcer. El serbio lo intentaba con algún golpe ganador y un resto directo, además de una dejada a la que el ruso llegaba sin mayores problemas. Con un golpe en carrera pilló en una mala posición a Andrey en la red, llegando al deuce en el luminoso. La grada volvía a rugir cuando Novak se ponía con punto de set. Aunque no fue en su primera oportunidad, el serbio mandaba el partido al set decisivo, terreno ya conocido por el número uno del mundo. Rublev sobrevivía a una prueba de fuego salvando dos puntos de set.
Djokovic se enredó en su juego al servicio, cometiendo una doble falta en uno de los momentos decisivos del encuentro. Una pelota que se iba larga colocaba a Andrey con una bola de break para sacar por el título en el próximo juego. Novak, que parecía estar sufriendo físicamente, la salvaba con el apoyo del público, asegurándose el tiebreak.
Rublev empezó a sentir la presión ante un Djokovic que supo mantenerse a la espera de los errores del ruso, llegando incluso a tomar la iniciativa para volver a colocarse con bola de break. Andrey, aunque menos contundente, sacó el juego adelante para que todo se decidiera en el tiebreak.
La frustración del ruso hizo que este jugara más acelerado, dejando a Novak dominar los puntos. El enfado de Rublev no cesaba, mientras que Djokovic lideraba por 4-1. Pese a que Andrey seguía leyendo las dejadas del serbio, el número uno del mundo aumentó la intensidad en los intercambios. Ni una caída evitó que Djokovic volviera a mandar el partido al set decisivo.
La ilusión de Djokovic duró tan solo un juego
Después del descanso, en el que se fue al baño, Novak parecía venir con las pilas cargadas. Pero Rublev, con buen criterio, sumaba su primer juego salvando dos puntos de break. El ruso era quien se adelantaba en el marcador poniendo el 3-0.
Djokovic quemó las dejadas, también jugándosela con algunos ganadores, símbolo de querer acortar el juego lo máximo posible. Con un resto directo y con Novak desaparecido, el ruso sumaba seis juegos consecutivos en el último parcial.
La intensidad bajó y mucho debido a los problemas de los que se venía resintiendo Djokovic desde el segundo set. Este se convierte en el tercer título del ruso en 2022, primero en tierra batida.

