Pablo Carreño remontaba el inicio complicado de la semifinal que empezó ayer y tuvo que aplazarse debido a la lluvia ante Diego Schwartzman en el Conde de Godó. El jugador asturiano compartía su alegría por alcanzar la final del ATP 500 de Barcelona: "Estoy muy contento porque el Conde de Godó es muy especial para mí, estar en la final es increíble. No es un Grand Slam ni una medalla olímpica, pero estar en la final del Conde de Godó es muy meritorio".
En rueda de prensa dejaba claro que va a luchar por el trofeo: "Es un sueño el poder levantar este título, así que voy a darlo todo para la final e intentar recuperarme lo máximo posible. Me he encontrado muy cómodo en pista. Jugar con el público a favor siempre beneficia y el ambiente que se está viviendo estos días en el club es magnífico".
Estas eran las palabras del jugador asturiano, que volverá a salir a pista en unas horas para disputar la gran final, aún por conocer si su rival será Álex De Miñaur o Carlos Alcaraz.

