Alexander Zverev sigue avanzando con paso firme en el ATP Masters 1000 de Montecarlo y ya está en cuartos de final tras vencer a Pablo Carreño por 6-2 y 7-5 en 1 hora y 35 minutos. Pese al buen comienzo de Carreño en ambos sets, el jugador alemán dejó claro porque es el número tres del mundo y el máximo cabeza de serie vivo en Montecarlo. Con 25 golpes ganadores, Zverev se convirtió en un muro desde el fondo de pista que fue imposible de traspasar para Carreño.
El saque, la clave del primer set
Dos breaks en los dos primeros juegos del partido dejaron claro cuál iba a ser la clave del primer set. Carreño empezaba con muy buen pie el encuentro y los segundos saques lastraron el inicio de partido de Zverev, concediendo cinco puntos consecutivos jugados con su segundo servicio. El español, pese a las buenas sensaciones que dejaba sobre la arcilla de Montecarlo, no encontraba la manera de superar con su saque a Zverev, que remontaba y llegaba al 3-1 con una rotura de ventaja.
Ambos tenistas otorgaron hasta 7 bolas de break en los cuatro primeros juegos del encuentro: cuatro para Alexander y tres para Pablo. El número tres del mundo mejoró su nivel a partir del segundo break a Carreño y comenzó a estar más sólido con su saque. La reacción tardía de Carreño le hacía ver cómo se le escapaba un primer set que, pese a dejar buenas sensaciones, no conseguí materializarlas en juegos a favor.
Con 5-2 en el marcador, el español sacaba para tratar de remontar, pero Zverev sacó a relucir toda su calidad y cambió por completo el nivel dado al principio del partido para ganar 6-2 la primera manga y hacerse así con el control del partido. Hasta 10 winners realizó el alemán en el primer set y dejó clara la importancia de sus primeros saques anotando en las estadísticas un 86% de los puntos ganados con su primer saque con un 12 de 14.
El muro alemán contra el revés español
El segundo set comenzaba exactamente igual que el primero. El tenista alemán concedía sus tres primeras bolas de break en el primer juego, ocasión que no desaprovechó Carreño para agenciarse la primera rotura de la segunda manga. A partir de ese momento, el número 19 del mundo se notó muy sólido sobre la pista hasta que Zverev, que parecía un muro sobre la línea de fondo, aprovechó su quinta bola de rotura del juego para recuperar el break y poner las tablas en el marcador.
Carreño sacó a relucir su gran revés durante la primera mitad del segundo set, algo que no fue suficiente para marcar la diferencia en el marcador. El gigante alemán duplicaba sus golpes ganadores ante sus errores no forzados y se hacía impenetrable desde el fondo de la pista, lugar donde se comenzó a sentir muy cómodo y no dando opciones a Carreño de alejarse en el marcador. Ninguno de los dos dejaba que su rival se sintiese a gusto al resto, pero Zverev puso en un enorme aprieto a Pablo, que tuvo que salvar hasta dos bolas de partido en contra con su saque para continuar vivo en el partido.
Con 6-5 en el marcador y rozando el tiebreak, Zverev volvió a disponer de dos puntos de partido, pero esta vez el final fue diferente. El alemán consiguió poner punto y final en su cuarta bola de break poniendo un definitivo 7-5 en el luminoso. De esta manera, Zverev sigue en su lucha siendo el máximo cabeza de serie y espera en los cuartos de final al ganador del Andrey Rublev contra Jannik Sinner.

