Hoy, Alejandro Davidovich Fokina podrá irse orgulloso de sí mismo a la cama, porque ha conseguido la mejor victoria de su carrera hasta la fecha, derrotando a Novak Djokovic en el Masters 1000 de Montecarlo, en el que era el regreso del serbio a las pistas tras dos meses de ausencia. El español le rompió el saque hasta nueve veces, algo que nunca antes había sufrido el serbio en toda su carrera en un partido a tres mangas. Ahora, con el cuadro más abierto, avanzará por donde debía haber avanzado el cabeza de serie número 1.
Si está contento con cómo lo ha hecho hoy
Triste no estoy (risas). Estoy muy contento con mi victoria. Echo de menos a Nole en el circuito. No ha jugado mucho este año, así que, jugar contra él en la central de Montecarlo, con la grada llega, es algo increíble, porque esto es algo que suelo ver por la tele. Poder ganarle hoy, me hace estar muy feliz.
Si cree que podría haber ganado el partido en solo dos sets, de no haber sido por esa caída
Sí, me gusta tirarme al suelo. No sé cuántas veces lo he hecho hoy, pero solo intentaba estar concentrado en cada punto. No me importó si estaba sangrando o si me dolía la cadera. Eso no importa. Cuando estoy jugando contra el número 1 del mundo, nada importa. Cuando perdí la segunda manga, fui al vestuario a intentar resetear mi mente, para empezar el tercer set fuerte.
Si opina que la tierra batida es la superficie que mejor se aclimata a su juego
Sí, podría ser, porque así tengo más tiempo para hacer mi juego. Le pongo mucha pasión y me da igual lo que esté ocurriendo en el partido, voy punto a punto. Hoy sabía que él podría romperme en cualquier juego, y yo también a él, porque así es la tierra. Estuve muy concentrado.

