Garbiñe Muguruza encaraba el torneo de Indian Wells 2022 como una buena oportunidad para remontar el vuelo, para volver a sumar un puñado de victorias que alimenten su moral y su confianza tras un comienzo de año irregular. Nada más lejos de este escenario, su debut en el desierto se convirtió en una auténtica pesadilla. Comenzó arrasando a su oponente, una Alison Riske que se veía incapaz ni tan siquiera de ganar un juego. El marcador reflejaba un autoritario 6-0 y 3-0 para la hispanovenezolana... y, desde ese instante, el duelo pasó a ser una película de terror para ella. Los nueve juegos seguidos dejaron paso a una racha de ocho juegos consecutivos para su oponente, y cuando parecía que Garbiñe, al fin, paraba la sangría (rompía el saque de su rival para colocarse 1-2 en el tercer set), la estadounidense volvió a encadenar otra imponente racha y cerró el duelo sin dificultad (0-6, 6-3, 6-1). Derrota sorprendente a la par que dura para Garbiñe, que encarará el torneo de Miami como otro posible punto de inflexión.

