Han pasado muchos meses desde que Naomi Osaka perdiera su lugar en el circuito femenino, desde que dejara de ser uno de los grandes focos de atención, en definitiva, desde que se descolgara de la pelea por ser la mejor del mundo. Sin embargo, eso no la exime de levantar una gran expectación en cada torneo que se presente, como es el caso esta semana en el WTA 1000 de Indian Wells. La japonesa, ahora mismo fuera del top70, no tuvo un debut cómodo ante Sloane Stephens, a quien superó en tres mangas. Después de vencer a la estadounidense y al tremendo viento que había en la pista, estas fueron sus palabras.
Tirando de experiencia
“A pesar de lo apretado que estaba todo en los primeros juegos del primer set, mi cabeza estaba pensando en lo mucho que he aprendido de cada partido disputado, por ejemplo lo que aprendí del partido contra Amanda (Anisimova) en el último Open de Australia. Me dije a mí misma que tendría oportunidades con seguridad, solo necesitaba capitalizarlas. Sabía que estaba cometiendo muchas dobles faltas al inicio del tercer set, así que esto era lo primero que tenía que arreglar”.
Primera victoria sobre Stephens
“Nunca es fácil jugar contra Sloane, viene de ganar un torneo hace unas semanas, así que sabía que estaría muy segura de sí misma. Ha sido una prueba muy dura para mí pero, al mismo tiempo, necesito jugar muchos más partidos de este estilo para darme la oportunidad de recuperar cuanto antes el ritmo con el que antes hacía las cosas”.
En busca de la regularidad
“Honestamente, al final del partido no sabía cuál era el marcador, tuve que preguntarle a mi entrenador (Wim Fisette). Estaba completamente concentrada en dar lo mejor de mí en cada punto. Siento que jugué bien en la gira australiana, pero todavía sigo tomando esos largos descansos entre torneos, soy consciente de que los estoy tomando. Con suerte, poco a poco iré encontrando el flujo de las cosas con esta gira de pista dura en Estados Unidos”.
El viento, un enemigo más
“Fue un poco frustrante, la verdad, aunque también fue divertido jugar con esas ráfagas de viento, hubo un momento donde varios escombros estaban volando alrededor de la cancha. Nunca había jugado un partido con tanto viento, así que también supuso una nueva experiencia para mí. Estoy agradecido de que hubiera tantos aficionados viendo el partido, ya que aparentemente hacía mucho frío en las gradas, significó mucho para mí que se quedaran igualmente”.

