Tendremos un nuevo Rafa Nadal - Daniil Medvedev apenas un mes después de la espectacular batalla que dirimieron en el Open de Australia. Esta vez será con la ocasión de las semifinales del ATP 500 de Acapulco, a las que ha accedido el mallorquín tras batir al estadounidense Tommy Paul por 6-0 y 7-6(5). Un partido en el que el resultado habla por sí solo. Enorme primera manga de Rafa pero bastante irregular en la segunda y un Paul muy crecido y que dio mucha guerra, sacando para irse al tercer set.
La noche en Acapulco volvía a ser el ambiente en el que Rafa Nadal saltaba a la pista central para su encuentro de cuartos de final ante un Tommy Paul al que nunca se había enfrentado antes. Desde el primer momento, las sensaciones del español iban a ser magníficas, excelsas. Una pegada deliciosa, brutal, una confianza terrible en todos sus golpes, empezando por el saque. Parecía todo un cañonero Rafa, avasallando a la mínima que podía al estadounidense.
El primer set fue un auténtico paseo militar para Rafa, una exhibición de tenis agresivo sobre pista rápida. La derecha muy incisiva, pegándole todo, desmontando en todo momento a Paul, que poco podía hacer. Algunos fallos por su parte, pero realmente, el nivel de Nadal era demasiado alto para un tenista como el americano, que no estaba preparado para algo así. Levantaba un 0-40 con 0-3 para igualar el marcador, pero aún así acababa Nadal rompiendo. Cada vez más desdibujado ciertamente, pero es que Nadal estaba sublime. Primera manga por 6-0, un nuevo rosco, en apenas 26 minutos. El campeón de 21 Grand Slams, como un cohete hacia las semis.
Otro Tommy Paul veríamos en el segundo set. También otro Rafa Nadal. El español empezaría a fallar lo no visto antes, de repente una versión más errática, soltando el pie del acelerador. Paul se venía arriba y quebraba en el primer juego para estrenar su marcador por fin. Recuperaría Nadal el juego perdido, volviendo a ser intenso y forzando los errores de Paul. Pero más adelante, lo mismo, errores por su parte, un Paul más atrevido, forzando de revés y apareciendo con acierto en la cinta. Mucho más parejo el encuentro, algo más esperado.
Eterna y alocada segunda manga
Un set realmente loco, con muchos quiebres. Nadal muy irregular, especialmente al saque, cediendo mucha pista, dejando reveses muy cortos y Paul aprovechándolos adecuadamente. Dobles faltas inclusive del balear, que parecía un jugador distinto al del primer set, nada que ver. Estaba dando mucha vida a Paul, que había mejorado bastante y se lo estaba creyendo. A la hora de la verdad sin embargo, no pudo el cerrar el set. Con 5-4 y saque, Rafa puso toda la carne en el asador para quebrar de nuevo al americano e igualar el luminoso. Larguísima segunda manga, diametralmente opuesta a la primera.
Si bien el primer set apenas había durado 26 minutos, el segundo se iba a marchar hasta la hora y 36 minutos. Larguísimo, eterno, pero muy vibrante. Rafa aguantaba el saque y al resto gozaba de dos oportunidades de ganar el partido. Se esfumaban y el desempate iba a decidir. Tras un inicio timorato de Rafa con un 2-0 de Paul, volvía el español a sacar su mejor versión para zarandear al americano y ganar cinco puntos seguidos. Finalmente por 7-5 tras una pequeña e inquietante remontada de Paul, Rafa Nadal sellaba un extraño partido pero tras el cual se mete en semis y nos deja unas semifinales de campanillas ante el nuevo número uno del mundo Daniil Medvedev.

