Si Medvedev cerraba su encuentro de manera rápida, el número cinco del mundo no quería ser menos. Rafael Nadal derrotaba al estadounidense Stefan Kozlov, 130 del ranking ATP, por 6-0, 6-3 en 1 hora 17 minutos en octavos de final del ATP 500 de Acapulco. Pese a un pequeño momento de desconexión, la imagen en líneas generales del español ha sido la de tener el partido bajo su control.
Nadal comenzaba fuerte el encuentro con una alta intensidad que le sirvió para romper el servicio del joven estadounidense a la primera de cambio. El español empezó ante Kozlov con un juego sin defectos, extremadamente agresivo y con bolas incómodas para el rival. Rafa planteaba el punto con bolas altas que le permitieran ganar algo de tiempo, para más tarde no dudar en meterse en pista para aumentar la ventaja en el luminoso dominando con una potente derecha. Nadal se sintió cómodo en pista para desarrollar todos sus recursos. No sólo dominó con golpes enérgicos, sino que también dejó alguna que otra dejada.
Un Nadal muy metódico
El mallorquín se mostró paciente durante gran parte del partido. Aunque no bajó en cuanto a intensidad, trabajó los puntos, sin ninguna prisa para cerrarlos. Al estadounidense le tembló la mano más de lo que le hubiera gustado, firmando algún primer servicio a 90 km/h, estrategia que no daña a Nadal. Kozlov se mantuvo como pudo en el otro lado de la red, intentando pelear en puntos en los que al español le surgían algo más de dudas.
El de Manacor cerraba el primer set en la primera oportunidad de la que disfrutaba, con un punto peleado, pero del que siempre tiene el control, sensación que describe en líneas generales el duelo de octavos de final jugado hoy en Acapulco.
Tenis contundente
Nadal, al igual que en el Open de Australia, se mostró agresivo, tanto con el servicio como durante el punto. El español no tuvo ningún reparo a la hora de subir a la red.
Su juego contundente dejó sin recursos a Kozlov, quien se sentía cada vez más atrapado ante un Rafa con respuesta a todo. Aun así, el estadounidense no dejaba de animarse cuando conquistaba buenos puntos, con su correspondiente celebración tras sumar el primer juego del partido en el segundo parcial. La velocidad de sus golpes llevó a Nadal a ponerse por delante con un 3-1, ventaja que le costó mantener.
La adaptación de Kozlov
El estadounidense, que no tiró la toalla en ningún momento del partido, recuperó esa diferencia en un juego en el que Nadal quiso decorarse más de lo que tocaba con unas dejadas que acabaron siendo malas. Los nervios del primer set pasaron para Stefan, que demostró cómo fue capaz de sorprender a Dimitrov en la primera ronda del torneo. Aunque no consiguió confirmar el break, Kozlov dejó claro que tiene tenis pegando golpes que no se atrevía a pegar en el primer parcial.
Ya en cuartos de final, Rafael Nadal se enfrentará a otro estadounidense, Tommy Paul, quien derrotaba al serbio Dusan Lajovic en tres sets.

