Toni Nadal disfruta ahora de una vida alejada del frenesí del circuito ATP. Los viajes constantes, semana tras semana, acompañando a Rafael Nadal han dado paso a una vida mucho más calmada, en la que su faceta de organizador y hombre de negocios tiene especial relevancia: se encarga de dar vida al ATP 250 de Mallorca, el primero en hierba en la historia de nuestro país, y de dar diversas charlas a empresas en las que reflexiona sobre sus vivencias y las experiencias que le ha tocado vivir: justamente así lo define, reflexionar "sobre lo que veo y lo que vivo". Eso sí, el tenis sigue teniendo un papel increíblemente relevante, también de forma temporal desde los banquillos, en los torneos en los que ha acompañado a Felix Auger Aliassime, a quien aconseja y guía con la esperanza de verlo, algún día, en lo más alto.
Pero Toni no se muerde la lengua a la hora de hablar de Rafa, a quien ve con la prudencia que te aporta la distancia, pero con el que se sigue emocionando tras cada triunfo. En una interesante entrevista en La Vanguardia, el propio Toni aportó su punto de vista acerca de los próximos desafíos de Nadal, entre otros muchos temas; afirma que "espera" que el manacorí pueda llevarse su 22º Grand Slam en París, mientras que deja claro que "el favorito para Wimbledon es Novak Djokovic". Más allá de eso, a la hora del futuro de hablar sobre el futuro de ambos monstruos, el mallorquín afirmó que les será "cada vez más difícil" vencer con la asiduidad y la regularidad que les ha acompañado siempre. Sí, la gente de abajo viene con todo, con ganas de tirar la puerta abajo, y eso sigue muy presente para Toni.
No solo de lo estrictamente tenístico habló el mentor de Aliassime: a la hora de mencionar al serbio, también se cuestionó la importancia del entorno personal y familiar de un deportista. Después de lo acontecido en Australia, con las ruedas de prensa por parte de los familiares de Novak y las declaraciones constantes de su padre, Srdjan, y de otros miembros de su entorno más cercano, Toni quiso contraponer las filosofías de la familia Nadal y la del jugador de Belgrado, remarcando las diferencias entre ambas. Y todo, además, partiendo de una máxima que utiliza en el transcurso de sus declaraciones: "para ganar, necesitas un buen entorno". Una frase que, utilizando al serbio, pone en duda: "Eche un vistazo a todo lo que ganó Djokovic, cuando su entorno es el que es... La familia Nadal es normal, siempre lo ha sido. Siempre nos hemos alejado de las extravagancias".
Desde 2017, Toni no pertenece al equipo de trabajo de Nadal. Una decisión que, explica, tuvo clara al inicio de dicho año, cuando "no aportaba mucho". Alabó, además, la labor de Carlos Moyá y Francis Roig, dos personas fundamentales en la evolución tenística de Rafael, con un estilo de juego "más completo" que le ha servido para mantenerse en la élite a pesar del lógico desgaste físico y la edad. "No me gusta complicarme la vida: soy de conceptos simples y ellos ya llevaban muy bien a mi sobrino. Rafa ha modificado cosas para perpetuarse, diría que su cima la alcanzó en 2008 y 2009, pero ahora saca mejor y resuelve mejor los puntos".
ALCARAZ, POTENCIAL DE NÚMERO UNO
También fue cuestionado Toni por la gran sensación del tenis español. Constantes han sido las comparaciones entre Rafael Nadal y Carlos Alcaraz, con el murciano recibiendo, en ocasiones de forma indirecta, las mismas expectativas y presión a la que tuvo enfrentar el manacorí en los inicios de su carrera. Su fulgurante eclosión dentro del circuito, eclipsando marcas de precocidad que parecían enterradas desde, precisamente, la explosión de Rafa, auguran un techo muy alto en el tenis del murciano, sensaciones que el exentrenador de Rafa confirma a título personal: "Es un claro aspirante a número uno, se lo disputará a Zverev o Medvedev. A día de hoy, no le agobia lo que pasa en la pista, y eso es mucho".

