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La carrera de Wawrinka, a través de Djokovic

El suizo afirmó en una entrevista cuáles fueron los dos puntos de inflexión en su trayectoria profesional. Ambos fueron en Australia y ambos ante el serbio.

Novak Djokovic y Stan Wawrinka. Fuente: Getty

Uno de los objetivos cada vez que se hace el sorteo de un cuadro es evitar a los mayores cabezas de serie. Suena lógico si tu idea es la de llegar lejos en el torneo. Sin embargo, muchas son precisamente esos partidos los que te otorgan un nuevo nivel, los que te hacen sacar todo el potencial, los que te llevan al límite. Stan Wawrinka, es el mejor ejemplo, tal y como lo cuenta en Sportskeeda. El suizo fue durante muchos años un digno top20, pero su rivalidad con Novak Djokovic a partir del año 2013 le convirtió en un nuevo jugador.

“Novak Djokovic siempre fue uno de los tres grandes, pero me gustaba más jugar contra él que contra el resto. Su juego me conviene más, a pesar de que me ha derrotado más veces de las que puedo contar”, reconoce el helvético en esta entrevista, destacando por encima de todo su H2H negativo frente al serbio (19-6). “Sé que me temía, sobre todo cuando jugábamos en Grand Slams, era algo que sentía cuando pisaba la cancha. Contra mí siempre jugaba a su máximo nivel porque sabía de lo que era capaz”, valora el ex Nº3 del mundo.

“El partido que tuvimos en 2013 fue uno de los más importantes de mi carrera, realmente fue un punto de inflexión”, recuerda haciendo referencia a aquel duelo de octavos de final donde el tenista de Belgrado se acabó llevando la victoria por 12-10 en el quinto set. “Después del partido estaba destruido, lo reconozco, pero aquella derrota me ayudó muchísimo mentalmente para el resto de mi carrera. Algo pasó ese día, eso está claro, algo cambió en mi nivel de juego”, insiste Stanimal.

¿Una derrota más? Ni mucho menos. Una derrota contra el mejor jugador del mundo donde apenas un par de bolas decidieron la contienda. “Aquel día me di cuenta que podía vencer a los mejores, que podría tener una mejor carrera de la que estaba firmando. Fue un partido que, además, acabó súper tarde, cerca de las dos de la mañana. El nivel de juego de ambos fue increíble, el ambiente también acompañó. Aunque finalmente perdí, ese fue uno de los partidos más importantes de mi vida”, asegura el de 36 años casi una década después.

La venganza, un año después

Pero solamente afrontando el mismo examen puede uno saber si de verdad ha hecho los deberes, si realmente se puede sacar algo positivo de una derrota. En el caso de Wawrinka, tuvo el placer de comprobarlo doce meses después, en el mismo torneo, ante el mismo rival, pero esta vez en cuartos de final. El suizo se coronó en el quinto set con un marcador de 9-7, firmando la victoria más importante de su carrera hasta el momento, la que finalmente le llevaría a levantar su primer título de Grand Slam días después.

“En aquel partido de 2014, recuerdo que arranqué con muchas dudas en mí mismo, por eso perdí el primer set de manera clara, por 6-2. Pero me las arreglé para entrar en el partido de todos modos y así es como logré llegar al quinto set. Me dije a mí mismo: ‘Esta vez lo tengo que conseguir, no puedo dejarlo escapar, es mi momento’. Eso fue exactamente lo que sucedió, fue el partido que me llevó a otro nivel en mi carrera”.