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La magia de Barty anula a Keys

La australiana hizo una nueva demostración de su infinita superioridad para meterse en la final del Open de Australia 2022, desorientando a una Keys muy fallona. 

Ashleigh Barty gana a Madison Keys. Foto: gettyimages

Una maestra entre alumnas, una leyenda en ciernes que construye su legado en base a un talento descomunal y una inteligencia táctica sobrenatural. Ashleigh Barty aúna esos factores y se erige en, simplemente, la mejor. No hay nadie que pueda discutir esa condición en la australiana en estos momentos; puede perder partidos, pero su regularidad y el arsenal infinito de argumentos tenísticos que posee es inigualable. Decidida a convertirse en profeta en su tierra en el Open de Australia 2022, la actual y sempiterna número 1 del mundo ofreció la enésima exhibición de los últimos tiempos y redujo a Madison Keys a la mínima expresión. Se impuso por 6-1 6-3 para meterse en la final y situarse a un partido de hacer historia.

Cuando dos jugadoras que pertenecen a la clase noble del tenis mundial muestran un nivel tan dispar entre sí resulta imposible preguntarse si se debe a un excelso rendimiento de la vencedora, un pésimo nivel de la derrotada o una mezcla de ambas. Todo aquel que haya visto el duelo entre Barty y Keys, habrá podido percatarse de la imposibilidad manifiesta de la estadounidense para controlar la variedad de efectos, alturas y velocidades con la que se ha topado, así como una espiral de errores no forzados que también podrían explicarse por cierto miedo escénico. Todas conocen ya las virtudes de Ash y saben a lo que se enfrentan, pero la estadounidense lució absolutamente impotente y desconcertada, como si no se esperara las trampas continuas con las que se encontró y la clarividencia de Barty para desbordar con su drive después de sacarla de su zona de conforto con el revés cortado.

Barty terminó con 20 golpes ganadores y 13 errores no forzados, mientras que Keys solo 8 winners y 24 errores

Madison no podía generar la velocidad acostumbrada con sus tiros, se encontraba con bolas a la altura de sus rodillas y un metro por dentro de pista, impidiendo que pudiera soltar el brazo como a ella le gusta y en cuanto buscaba bolas neutras, intentando jugar con margen y reducir errores, Barty aceleraba de forma efectiva y ganaba puntos desatando su vocación ofensiva con una derecha descomunal. El primer set fue una tortura para Keys, que solo al resto pudo incomodar algo, pero que vio cómo en menos de media hora era barrida de la pista. Hubo brotes verdes en la segunda manga para los intereses de Madison Keys con la australiana algo más errática fruto de la comprensible relajación, pero después de eludir bolas de break en contra en el quinto juego, dio el zarpazo definitivo a posteriori adquiriendo una nueva ventaja.

Ashleigh Barty está en la final del Open de Australia 2022 con todo merecimiento, demostrando que el talento no está reñido con la potencia y que la humildad y sencillez nunca podrán opacar un potencial tan descomunal, llamado a construir una carrera deportiva legendaria. Está en disposición de sumar el que sería su tercer título de Grand Slam y ofrecer una alegría nacional a su país, volcado totalmente con la que es ya una heroína nacional. Los motivos para pensar en ella como campeona son infinitos a tenor de su nivel de juego, madurez y consistencia mental. Espera ya a la vencedora del duelo entre Swiatek y Collins.