El Primer Ministro de Australia y la Primera Ministra Serbia hablan debido al caso Djokovic
La polémica con Novak Djokovic y su aún posible deportación de Australia amenaza con generar un problema diplomático de dimensiones muy notables entre Australia y Serbia. Las emociones están desbordadas, ya ha habido tumultos en las calles en los que la policía tuvo que intervenir y el asunto amenaza con irse de las manos a todas las partes. Es por ello por lo que Scott Morrison, Primer Ministro de Australia, anunció hace unas horas que había mantenido una charla telefónica con su homóloga, Ana Brnabic.
"Han mantenido una llamada muy constructiva en la que se procedió a explicarle los detalles de la política fronteriza australiana, haciéndole ver que no es discriminatoria y que se ha mostrado crucial para preservar la salud de los australianos durante la pandemia", rezaba el comunicado del Gobierno Federal. "Ambos han acordado mantenerse en contacto sobre el tema y reforzar la relación bilateral", sentencia TheAge.