Novak Djokovic y las remontadas son dos conceptos que han formado un binomio inquebrantable a lo largo de la última década. Desde que el serbio llegase por vez primera a lo más alto de la clasificación mundial, allá por el 2011, una de sus mayores cualidades y signos característicos ha sido el de poder darle la vuelta a partidos que parecían totalmente perdidos, el de combatir las dinámicas y las inercias negativas a lo largo de un duelo para emerger vencedor contra todo pronóstico. Novak acabó haciendo de las remontadas su sello distintivo, aunque jamás había firmado una temporada tan sensacional en cuanto a guarismos como la del 2011, su año de eclosión, donde tenía un récord del 69,2% de victorias tras ceder el primer set. Jamás había podido mejorar ese número... hasta la llegada del 2021.
Es un récord que cobra aún mayor relevancia cuando echamos un vistazo a la edad del serbio. En ocasiones, resulta difícil de creer que Novak tenga 34 años, una edad en la que solo unos cuantos elegidos seguían formando parte de la terna de contendientes a ganarlo todo. Tras perder el primer parcial de un partido, darle la vuelta al duelo requiere de una mayor exigencia física y, evidentemente, de una fuerza mental a prueba de bombas... y pocas características van tan de la mano del serbio, que como nos descubre nuestro amigo Mister OnlyTennis en Twitter, ha firmado su mejor temporada tras perder el primer set de un partido, pulverizando el registro de 2011 y colocándose en un impresionante 70% de efectividad (14 victorias, 6 derrotas).
¿Sabías que…?
Novak Djokovic ---- ha completado su temporada con mayor efectividad en partidos oficiales tras perder el primer set (2021/Men’s Singles):
70% (14-6) | 2021
69’2% (9-4) | 2011
Y cuatro de esos partidos fueron en semifinales (2) y finales de Grand Slam (2). pic.twitter.com/sRuBfQvA6H
No solo eso: Nole se crece en los mayores escenarios. El serbio parece haberle encontrado el gusto a eso de remontar partidos en los Grand Slams, donde los cinco sets otorgan mayor margen de error y mucho más tiempo para gestionar dinámicas y encontrar tu ritmo y tenis dentro de un partido. Nadie parece moldear los tiempos con tanta precisión como Djokovic: de las 14 victorias que se anotó tras perder el primer parcial, 10 de ellas se produjeron en los torneos más importantes del circuito. Si desgranamos estos datos, rescataremos conclusiones aún más llamativas: 2 de estas remontadas llegaron en una final de Grand Slam (ante Tsitsipas en Roland Garros y ante Berrettini en Wimbledon), otras 2 en semifinales (Nadal en Roland Garros, Zverev en el US Open) y otras 2 en cuartos de final (Zverev en el Open de Australia, Berrettini en el US Open). Es decir, más de la mitad de las remontadas del serbio en Grand Slam tuvieron lugar en las rondas finales de torneo, en los partidos donde la presión por acercarte al título acecha más la cabeza del campeón (las otras remontadas fueron ante Nishikori y Brooksby en el US Open, ante Draper en Wimbledon, y una de las más decisivas de toda su carrera, ante Musetti en octavos de Roland Garros).
Los tres sets debilitan su fortaleza
Esta es una estadística que también deja muy claro dónde se encuentran las prioridades de Djokovic, en qué torneos decide focalizar toda su energía y prestarse a firmar remontadas antológicas y en cuáles, quizás, se permite no apretar el pie del acelerador. Novak busca alcanzar su pico de forma en los Grand Slams, no es ningún secreto, y es por ello que en los torneos a 3 sets, ganar el primer set ante el serbio te acerca mucho más a la victoria: el balance pasa a ser de 4 victorias y 5 derrotas, con derrotas en duelos que se fueron al último parcial, como las semifinales de Belgrado (le batió Karatsev), la final de Roma (Nadal acabó siendo superior) o las semifinales de las ATP Finals (un Zverev muy constante al saque aprovechó un pequeño despiste en el tercer parcial). Aún así, si algo podemos extraer del 2021 es que ha sido histórico en muchos aspectos: no solo a nivel de títulos, también en cuanto a estadísticas personales. Y todo, claro, para demostrar lo que aún sigue siendo una verdad: ganar el primer set ante Novak Djokovic no significa absolutamente nada. Especialmente en los Grand Slams.

