La historia solidaria de Marcus Daniell

El neozelandés ganó el premio humanitario Arthur Ashe por su ayuda a los que menos tienen. "Con cada victoria ayudo un poco más al mundo y eso me hace feliz", dijo.

La historia solidaria de Marcus Daniell. Foto: Getty
La historia solidaria de Marcus Daniell. Foto: Getty

Marcus Daniell es un tenista con larga trayectoria en el dobles. Con apenas tres partidos disputados a nivel ATP en singles (en Auckland, por alguna baja, invitaciones o por ingresar al cuadro como lucky loser), decidió que su carrera se abocara al dobles, una decisión difícil de tomar, pero fue más que sabia a largo plazo dado que logró estar en el top35, alzó cinco títulos y hasta embolsó más de un millón de dólares en premios oficiales. Más allá de su rendimiento esta temporada (27-24, sin éxitos), el neozelandés fue galardonado por la ATP con el premio humanitario Arthur Ashe por su trabajo fuera de la pista con los que menos tienen. "Con cada victoria ayudo un poco más al mundo y eso me hace feliz", contó en un relato en primera persona publicado en la web oficial del ente que regula el circuito masculino.

"Cuando me comunicaron que había ganado el Premio Humanitario Arthur Ashe este año me impactó. Mi camino en el mundo de la filantropía empezó en 2015. Fue el primer año en el que me centré en dobles y fue también el primero en el que gané dinero jugando al tenis. Pude ahorrar algo en el banco al final del año y con esa seguridad financiera surgió esta gran posibilidad", explicó. Si bien se describe como una persona competitiva, quiere que ese gen se quede únicamente dentro de la pista dado que su objetivo es devolver todo lo que pueda.

"Una de las enseñanzas de cómo podía tener impacto positivo en el mundo era ganando para dar. Esencialmente, cuanto más dinero ganara jugando al tenis, más podría donar a personas que lo necesitaban 50.000 veces más que yo", aseveró. Y agregó: "Hice una donación ese año, pero no sentí que era suficiente. Así que, a principios de 2016, decidí destinar el uno por ciento de mis ingresos anuales a fines solidarios, lo que volvió a dar sentido a mi vida como tenista. Siempre quieres ganar más partidos, pero con esta donación ahora quería ganar aún más partidos, no sólo por el progreso personal, sino también porque sabía que con cada victoria de más estaría ayudando más al mundo".

AHORA, A REDOBLAR LA APUESTA

"Me he comprometido a donar, al menos, el 10 por ciento de mis ganancias a las organizaciones benéficas más eficaces del mundo durante el resto de mi vida y nunca me he sentido mejor. Estoy donando lo que para mí es una cantidad de dinero bastante significativa cada año. No necesito un coche de lujo ni un reloj caro, ni siquiera cada día un café hecho por un barista para ser feliz. Donar ese 10 por ciento no va a reducir mi felicidad, pero va a hacer que miles de vidas sean mucho mejores", dijo el medallista olímpico en Tokio 2021 junto a su compatriota Michael Venus.

SU FUNDACIÓN "HIGH IMPACT ATHLETES"

Daniell decidió ir más allá. La idea no era exclusivamente saber cuánto había facturado y cuánto dinero había quedado en la cuenta bancaria y, desde entonces, sacar el porcentaje necesario para las donaciones, sino involucrarse en cuerpo y alma al proyecto. Es por eso que fundó High Impact Athletes, que ya cuenta con docenas de donantes y embajadores de varios deportes. "Me apasiona profundamente High Impact Athletes y lo que estamos construyendo. Espero que podamos usar cualquier reconocimiento que reciba de este premio para crecer y reunir más atletas a bordo, porque cuando mayor sea la bola de nieve, más impacto positivo podemos conseguir en el mundo", concluyó.

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