El tenis estadounidense, tocado y hundido

Por primera vez desde la aparición del ranking, ningún estadounidense terminará el año en el top-10 ATP o WTA, un dato que confirma el descalabro yankee.

John Isner se lamenta. Fuente: Getty
John Isner se lamenta. Fuente: Getty

Hace no mucho, Estados Unidos era también la mayor potencia tenística. Sí, por si fuese poco. El caso es que el amplio territorio americano daba cobijo a generaciones y generaciones de futuras estrellas, tanto en el circuito masculino como en el femenino, que acumulaban galardón tras galardón y que se esparcían por todos los rincones como productos en masa. Escuelas pioneras en sus métodos, como las de Nick Bollettieri; infraestructuras avanzadísimas, el mejor sistema universitario para iniciarte en este deporte... muchos eran los motivos de un dominio tan obvio como abrumador. Pero la globalización y el desarrollo de muchos países que antes estaban en la sombra, especialmente en Europa, han dejado al país de las barras y las estrellas absolutamente herido de muerte.

La temporada 2021 marcará un hito histórico que muestra la decadencia tenística de una nación que espera días mejores. Por primera vez desde la aparición de los rankings modernos, por primera vez desde que se puede medir de forma oficial quiénes han sido los mejores de la temporada, no habrá ningún estadounidense en el top-10 ATP o WTA. Si en las últimas temporadas eran las chicas quienes sostenían el orgullo de una nación que sangraba en el lado masculino, ahora ni tan siquiera ellas han podido resistir las tempestades de los nuevos tiempos. Echar un vistazo a los rankings de final de temporada a lo largo del Siglo XXI, desde la temporada 2001, demuestra una clara involución que da realmente que pensar:

TOP-10 A FINAL DE TEMPORADA (2000-2021)

  • 2000: 6 ESTADOUNIDENSES: Pete Sampras #3, Andre Agassi #6; Lindsay Davenport #2, Venus Williams #3, Monica Seles #4, Serena Williams #6
  • 2001: 6 ESTADOUNIDENSES: Andre Agassi #3, Pete Sampras #10; Lindsay Davenport #1, Jennifer Capriati #2, Venus Williams #3, Serena Williams #6
  • 2002: 5 ESTADOUNIDENSES: Andre Agassi #2, Andy Roddick #10; Serena Williams #1, Venus Williams #2, Jennifer Capriati #3
  • 2003: 6 ESTADOUNIDENSES: Andy Roddick #1, Andre Agassi #4; Serena Williams #3, Lindsay Davenport #5, Jennifer Capriati #6, Chanda Rubin #9
  • 2004: 6 ESTADOUNIDENSES: Andy Roddick #2, Andre Agassi #8; Lindsay Davenport #1, Serena Williams #7, Venus Williams #9, Jennifer Capriati #10
  • 2005: 4 ESTADOUNIDENSES: Andy Roddick #3, Andre Agassi #7; Lindsay Davenport #1, Venus Williams #10
  • 2006: 2 ESTADOUNIDENSES: James Blake #4, Andy Roddick #6
  • 2007: 3 ESTADOUNIDENSES: Andy Roddick #7; Serena Williams #7, Venus Williams #8
  • 2008: 4 ESTADOUNIDENSES: Andy Roddick #8, James Blake #10; Serena Williams #2, Venus Williams #6
  • 2009: 3 ESTADOUNIDENSES: Andy Roddick #7; Serena Williams #1, Venus Williams #6
  • 2010: 3 ESTADOUNIDENSES: Andy Roddick #8; Serena Williams #4, Venus Williams #5
  • 2011: 1 ESTADOUNIDENSE: Mardy Fish #8
  • 2012: 1 ESTADOUNIDENSE: Serena Williams #3
  • 2013: 1 ESTADOUNIDENSE: Serena Williams #1
  • 2014: 1 ESTADOUNIDENSE: Serena Williams #1
  • 2015: 2 ESTADOUNIDENSES: Serena Williams #1, Venus Williams #7
  • 2016: 2 ESTADOUNIDENSES: Serena Williams #2, Madison Keys #8
  • 2017: 3 ESTADOUNIDENSES: Jack Sock #8; Venus Williams #5, CoCo Vandeweghe #10
  • 2018: 2 ESTADOUNIDENSES: John Isner #10; Sloane Stephens #6
  • 2019: 1 ESTADOUNIDENSE: Serena Williams #10
  • 2020: 1 ESTADOUNIDENSE: Sofia Kenin #4

Como podemos observar, la década del 2010 al 2020 ya ha supuesto la absoluta pérdida de dominio del tenis mundial para los estadounidenses. En el tenis masculino, evidentemente, la razón está en el drástico bajón de calidad en las generaciones posteriores a los Agassi y Sampras e, incluso, a la generación de Roddick, Blake o Fish, que de algún modo sí se mantuvieron ciertamente constantes en la élite. Todo lo que vino después no llenó las expectativas generadas antaño, con John Isner como principal estandarte, mientras que Serena Williams se encargaba de mantener el pabellón alto prácticamente de forma individual, siendo la única estadounidense en el top-10 a final de año durante hasta cuatro temporadas (2012, 2013, 2014, 2019). Más allá de chispazos de algunos jugadores que responden más bien a un contexto de irregularidad e imprevisibilidad en los circuitos (Stephens, Keys e incluso Sock tras su título en París-Bercy), no ha habido una generación sólida que recoja el testigo de antiguos grandes campeones, y todo esto mientras el interés por este deporte parece disminuir en un país en el que siempre estuvo bien alto.

UN FUTURO ESPERANZADOR AL QUE AGARRARSE

Lo que está claro es que los estadounidenses pretenden que este año sea un simple alto en su recorrido, una piedra en el camino, una excepción que confirme la regla. Sí, es cierto que los productos europeos y el molde de tenista pegador desde ambos lados de la pista parece destinado a dominar el tenis del futuro, pero el crecimiento cualitativo de jugadores como Taylor Fritz, Frances Tiafoe o Reilly Opelka intentará asegurarles, al menos, un jugador dentro del top-10... y si ellos no lo consiguen, la mayor apuesta se encuentra en los aún más jóvenes: Sebastian Korda o Jenson Brooksby (o, por qué no, Stefan Kozlov) en el lado masculino, Coco Gauff en el lado femenino. Son tenistas con un presente y futuro brillante que tratarán de devolver a los estadounidenses un poco del lustro que antaño tuvieron. Los datos no engañan... y este 2021 la realidad es muy cruda para los americanos.

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