La fiesta del tenis vuelve a Valencia un año más, esta vez por partida doble. Durante estas dos semanas, la ciudad del Túria celebrará dos eventos de categoría ITF W80 en el Sporting Club de Tenis y el Club de Tenis Valencia, confirmando la apuesta total de la ciudad por el deporte femenino. Anabel Medina (Torrent, 1982) ejerce de directora en esta primera parada y con ella hemos hablado acerca de las aspiraciones del BBVA Open Internacional de Valencia, de la actualidad de nuestras chicas y de la próxima convocatoria para las finales de la Billie Jean King Cup en el mes de noviembre.
Cinco años ya de tenis en Valencia, Anabel.
No le pongo ediciones al torneo, esto es la continuidad de un proyecto que empecé hace cinco años para apoyar al tenis femenino español y al tenis valenciano. Para mí es un reto personal y profesional, todo ello gracias a los patrocinadores que nos acompañan en el evento.
Torneo esta semana y torneo la que viene. Doble ración en quince días.
Uno de los motivos por los que yo quería hacer un torneo de esta categoría era para apoyar a los jóvenes, así que si hay dos torneos mucho mejor. Que en la ciudad haya dos eventos así es bueno para las jugadoras y el tenis valenciano, bienvenido sean.
Este año el torneo es de 80K, el objetivo está cada vez más cerca.
Desde el primer momento, nosotros aspiramos a hacer un torneo WTA. No sé si será el año que viene o dentro de dos o tres, pero ese es nuestro deseo. Al subir la categoría, suben también los premios, así que suben también las exigencias por parte de ITF y WTA: aforo, hospitalidad, prize money, etc. Todo eso repercute en que necesitamos más ayuda, aunque no me quejo de la ayuda que recibimos ahora, todos los sponsors están volcadísimos.
Si es por aforo, el Ágora está disponible…
(Risas) Pero este evento es de tierra batida, yo lo siento así. El Ágora me parece un escenario espectacular, lo disfruté mucho cuando estaba el ATP 500 con los chicos o luego cuando se ha hecho el World Padel Tour. Es un lugar increíble, pero en mi corazoncito me tira la tierra batida.
Tenis femenino español. ¿Estamos en el mejor momento desde hace tiempo?
Nunca hemos estado mal, pero sí es verdad que este año las chicas están muy bien. Con Garbiñe a la cabeza liderando todo el grupo, más luego Paula, Sara y Núria, las tres han dado un salto de calidad muy grande. Paula y Sara ya estaban consolidadas en el top100, pero este año lo han hecho espectacular con resultados en todas las superficies. En el caso de Núria, según ha ido cumpliendo años ha ido perdiendo presión, y ahí la tienes, en su mejor estado de forma.

¿Qué es lo que más te ha impresionado?
De Paula me ha impactado toda ella, tanto físicamente como mentalmente. Debido a la pandemia, hacía mucho que no la veía en directo, precisamente la etapa en la que ella ha dado el mayor cambio. Cuando la vi en Tokio en directo me impactó mucho, sobre todo sus golpes desde el fondo de la pista. No recuerdo haber visto a alguien golpeando tan fuerte desde el fondo, y además saca muy bien.
¿Y de Sara?
Lo que ha conseguido es tremendo, ha desarrollado su juego y ha encontrado esa serenidad y esa paz dentro de la pista. Es una jugadora que vive por y para el tenis, le encanta, está todo el día pensando en la pelota. No tiene otro objetivo que ese, en el momento que le ha llegado la madurez y la paz junto a Silvia (Soler) es cuando ha podido dar el salto.
¿Qué podemos decir de Carla Suárez?
Yo siempre se lo digo, que no se tendría que retirar. Siempre que la veo en pista le repito lo bien que juega. La conozco desde que era una niña, la vi por primera vez en un campeonato por equipos en Gran Canaria, me la encontré en el vestuario súper tímida, muy callada. Cuando la vi jugar se veía que jugaba mucho, pero es que 20 años después me sigue impactando verla jugar, la calidad que tiene y su lectura de juega es única. Me da mucha pena que se retire, ya no existen jugadoras de esa calidad, pero la entiendo perfectamente.
Mirando más allá del top100, cuéntame el futuro que viene.
Por supuesto, hay que recordar a Aliona, una jugadora de presente que tiene mucho nivel, aunque ahora no esté en su mejor ranking. Luego está Cristina Bucsa, que comparte generación con Eva Guerrero y Guiomar Maristany, una tenista que lleva más de un año rozando el top150, también tiene mucha calidad. Entre las 200 primeras, la que mayor salto ha dado es Rebeka Masarova, un año espectacular ganando el 25K de Platja d’Aro, el 60K de Vitoria y llegando a segunda ronda del Us Open. Está en un momento muy bueno.
Tenemos también varias juniors.
Ane Mintegi, por supuesto, campeona en Wimbledon. En ese grupo estarían también Leyre Romero, Jessica Bouzas y Marta Custic, las cuatro pertenecen a un grupo de mucha proyección y por eso en la RFET les estamos ayudando. Marta ahora está parada, pero el resto llevan una temporada buenísima. Tenemos una base muy esperanzadora, ahora toca seguir trabajando para que puedan llegar todas.

¿Volveremos a tener en un futuro entre 7-10 jugadoras en un Grand Slam?
Aliona, Rebeka y Bucsa están muy cerca. Luego tenemos a Guiomar, Leyre, Eva o Jessica, que tienen opciones de seguir creciendo. La mejor época fue la anterior a la mía, donde lo normal era que hubiese entre 12-13 jugadoras en los cuadros finales de los Grand Slam. El final de las Cristina Torrens, Gala León, Maria Antonia Sánchez Lorenzo o Angeles Montolio coincidió con las jovencitas que llegábamos: Maria José Martínez, Lourdes Domínguez, Marta Marrero y yo. Nos juntamos todas y nos dimos el relevo. Aquí puede pasar lo mismo, porque Paula y Sara todavía siguen siendo muy jóvenes.
En noviembre tendremos finales de FedCup y la gente solo piensa en una cosa: ¿estará Carla Suárez?
Carla es una componente muy importante del equipo. Primero porque nos ha ayudado a llegar a la final y, segundo, porque es una jugadora con muchísima experiencia. Además es una persona muy querida por todo el equipo, todas saben que puede ayudarnos mucho en esta competición. Tenísticamente soy consciente de que no es la Carla de 25 años, pero sé que tiene el nivel para formar parte del equipo y, en un momento dado, poder ayudarnos. Es un pilar fundamental.
¿Tienes ya el quinteto en la cabeza?
Hablé con ellas cuando saltó la noticia, de verdad pensaba que no se iba a disputar. Nos pilló en Tokyo y allí lo comentamos. Es una competición que les hace ilusión, hemos peleado mucho para llegar aquí, pero tendré que hablar con ellas en unas semanas. Estamos a final de año y hay que ver cómo se encuentran y dónde colocan las WTA Finals.
Anabel, dame el titular: ¿Carla sí o Carla no?
No te lo puedo decir todavía (risas). A mí me gustaría que estuviese.

