Estados Unidos es un sitio que le suele sentir bien a Paula Badosa. Más allá del detalle que ella nació en la ciudad de Nueva York, hay muchos vínculos que la unen a ese país. Desde su gusto por el US Open, cuyo torneo es el que considera como el favorito, hasta el rendimiento que saca a relucir en ese país. De hecho, una de sus grandes producciones en el año la tuvo en el WTA de Charleston, donde llegó a las semifinales y venció a Ashleigh Barty. Sin embargo, esta vez le jugó una mala pasada. A menos de dos semanas para el comienzo del último Grand Slam de la temporada, tuvo que retirarse de su duelo de cuartos de final del WTA 1000 de Cincinnati contra Karolina Pliskova cuando caía por 7-5 y 2-0. A pesar de que no se confirmó cuál es la molestia, parecía tener un dolor en la zona del hombro.
Más allá de la caída, la realidad es que la española venía haciendo un gran partido. Tanto es así que en los primeros cinco games marcó el ritmo del juego: dominó a su rival, la movió de un lado al otro y su derecha parecía intratable. E incontenible. Incluso, se cansaba de generar tiros ganadores desde cualquier sector de la pista, ya sean paralelos o cruzados. Aunque, es cierto, a veces, lógicamente, arriesgaba de más y terminaba fallando porque nadie es infalible. Sin embargo, sorprendió la táctica de Pliskova de buscarle ese golpe con tanta asiduidad. Es que en los intercambios largos de revés a revés, había una paridad mucho mayor que de drive a drive. Además, la checa forzaba con el servicio para evitar un potente resto adversario y en el intento de no bajarle la velocidad al segundo saque terminaba cometiendo varias dobles faltas.
De todos modos, el quinto game fue bisagra dado que no aprovechó tres break points para ponerse 5-0 y saque arriba, empezó a fallar más de lo normal y realizó un movimiento que empezó a preocupar a los que estaban viendo el encuentro. Ya esos golpes que ingresaban y dañaban por todos los sectores, aparecían pero de forma esporádica. En ese sentido, Pliskova, una entendedora y luchadora del circuito, fue forzando más a su adversaria, intentó variar de alturas y velocidades y, en efecto, comenzó a dañar más, al punto de haberse quedado con siete de los últimos ocho games del primer set.
Luego, Paula decidió ponerle fin al dolor. Si bien peleó los primeros dos juegos del segundo parcial, se dio cuenta que revertir el marcador iba a ser una misión sumamente difícil (por no decir muuuy complicada) y que en unos días comienza su gran objetivo que es el US Open. Ahora bien, ¿qué tan grave será esa molestia que la obligó a decir basta? ¿Llegará en óptimas condiciones a Flushing Meadows? Muchas dudas que se irán despejando con el pasar de las horas. Por el momento, no pudo completar en pista una semana, que parecía ir hacia soñada, pero que podría terminar en un martirio.
JIL TEICHMANN, LA PRÓXIMA RIVAL DE PLISKOVA
Jil Teichmann será la siguiente adversaria en el camino de la ex Nº1 del mundo. La suiza, ubicada en el puesto 65 del escalafón internacional, viene de eliminar a Naomi Osaka y a Belinda Bencic en las últimas dos rondas. A pesar de su buen momento, volverá a tener una nueva prueba de fuego para seguir probando su crecimiento. Eso sí, no existen antecedentes entre ambas, así que se tratará del primer duelo.

