Barty: "Considero que ser tenista es más una responsabilidad y un privilegio, que un trabajo"

La número 1 del mundo hace una profunda reflexión sobre lo que implica ser jugadora de tenis y desvela la clave para estar en la élite.

Diego Jiménez Rubio | 19 Aug 2021 | 09.28
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Ashleigh Barty, qué significa ser tenista. Foto: gettyimages
Ashleigh Barty, qué significa ser tenista. Foto: gettyimages

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Millones de personas siguen sus pasos durante todo el año y en cualquier parte del mundo, tienen la capacidad de inspirar a jóvenes, hacer soñar a adultos y emocionar a ancianos, pero el tenis, al fin y al cabo, es su trabajo. ¿Cómo se siente un tenista siendo tenista? ¿Qué significa ganarse la vida con lo que para muchos es una pasión, pero que puede terminar convirtiéndose en una rutina demasiado exigente y molesta? No se suele hablar de estos temas, pero Ashleigh Barty lo ha hecho con enorme honestidad y clarividencia en la rueda de prensa posterior a su debut triunfal en el WTA 1000 Cincinnati 2021. La australiana es una número 1 del mundo muy implicada con su deporte, que se alejó de él cuando vio que su amor por el tenis se diluía en las rutinas. Ojo a sus palabras.

¿Qué significa ser tenista para Barty?

"Es muy simple. Tengo un trabajo que consiste en golpear una pelota amarilla y meterla dentro de los límites establecidos por unas líneas. Pero no solo es un trabajo, percibo ser tenista como un privilegio y una responsabilidad. Siempre me ha motivado e incentivado durante mi carrera, jugar de la manera más auténtica y genuina posible, así como dar todo mi esfuerzo allá donde voy. Todos tenemos personalidades diferentes y entendemos la vida y el tenis de forma única, y creo que es importante plasmar eso en nuestro juego y comportamiento en la pista. Me gano la vida con esto, pero sé que siempre debo dar el máximo allá donde vaya porque hay gente que paga una entrada para verme", declaró la australiana.

Muy curioso es cómo percibe el circuito y lo insistente que es Ashleigh es ofrecer algo más allá que el juego. "Veo el tenis como una gran familia viajera, una especie de circo ambulante que se desplaza por el mundo con el fin y la responsabilidad de ofrecer espectáculo y hacer disfrutar a la gente. En esa familia conviven personalidades muy diferentes, culturas de todo tipo, y la manera en que convivimos es impresionante. Somos un deporte muy global y de gran impacto mediático, y hay muchos factores que influyen en nuestro rendimiento", aseguró.

¿Qué diferencia a los mejores del mundo respecto a los demás?

Que una número 1 del mundo y ganadora de Grand Slam no tenga reparos en hablar de esto supone todo un regalo para los medios y los aficionados, siendo la de Barty una percepción muy interesante. "Hay muchos factores que influyen en nuestro rendimiento. Creo que uno de los fundamentales y que mucha gente no puede llegar a entender es lo que implica viajar tantas semanas y estar alejado de tu entorno. A eso debes sumar los duros entrenamientos que tenemos que hacer, la presión mediática, la competencia y, sobre todo, el carácter imprevisible del tenis", destaca.

"Todo es muy diferente en cada torneo. La pista, las bolas, el clima... En el momento en que piso la cancha y golpeo la primera bola me doy cuenta de que las sensaciones son radicalmente distintas a las del sitio del que vengo. La clave es mirar hacia delante, avanzar y no pensar en si te beneficia más o menos, en si estás menos o más cómoda que en el torneo anterior o que el año pasado en el mismo evento. Creo que la capacidad de adaptación a cualquier tipo contexto es lo que caracteriza a los mejores tenistas del mundo, esa habilidad para aceptar cualquier cosa y tener la inteligencia para hacer los ajustes necesarios en tu juego que te permitan adaptarte sin perder tu esencia", analizó con gran clarividencia la buena de Ashleigh Barty.