Monica Puig, cinco años después

La campeona olímpica de Río 2016 reflexiona sobre cómo le ha cambiado la vida desde que se colgara aquel oro en Brasil. “No estaba lista para algo tan grande”.

Fernando Murciego | 3 Aug 2021 | 12.36
twitter tiktok instagram instagram Comentarios
Preferir Puntodebreak en Google
Monica Puig, campeona en Río 2016. Fuente: Getty
Monica Puig, campeona en Río 2016. Fuente: Getty

Streaming French Open en directo
🎾 Matteo Berrettini vs Matteo Arnaldi
  1. Entra aquí y regístrate en Bet365
  2. Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
  3. Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365

Del mismo modo que hay cantantes que pasan a la historia por un único éxito, en el deporte también encontramos atletas que son reconocidos para siempre por un triunfo, una victoria, un título que se queda grabado para la eternidad. Le pasó a Monica Puig en los Juegos Olímpicos de Río 2016, gracias a una medalla de oro que situó a Puerto Rico por primera vez en lo más alto. La boricua, sin embargo, ha vivido su etapa más dura justo después de aquello, hasta el punto de ni siquiera poder competir en Tokyo 2020 para defender su metal. En una entrevista con la WTA, Puig habla sobre todo lo que le ha pasado este último lustro y qué cosas ha aprendido en este viaje.

Cinco años después

“Mira, gané los Juegos Olímpicos en 2016 y en ese momento sentí que todo era genial, absolutamente todo. Pero luego llegó la presión, el reconocimiento que conlleva un éxito así, todos esos temas fueron realmente difíciles de manejar. Hay veces que, una vez llegado ese momento, te das cuenta que no estás lista para que te ocurra algo tan grandioso”.

El peaje del éxito

“Créanme que me tomó muchos momentos de estar llorando, muchos días de frustración y enfado buscando la manera de canalizar toda esa energía y transformarla en algo positivo, en algo más productivo. Pese a todo, al final me ha ayudado a convertirme en una mejor atleta, una mejor persona, esa es la percepción que me ha quedado. Si me pongo a pensarlo, lo siento cercano y lejano al mismo tiempo. Parece increíble que hayan pasado ya cinco años desde entonces, la verdad es que pasaron muy rápido. Sí tengo algunos recuerdos que los tengo bastante lejanos, pero siempre que puedo miro las fotos y los vídeos para revivir cada momento. Ganar esa medalla para mi país, con tantos latinos allí presentes, fue una postal increíble”

Deporte a distancia

“Está siendo desafío increíble, pero muy duro. Realmente no me importa qué deporte o competición olímpica esté viendo, siempre siento esa tristeza por no estar allí. Ese es el dolor que llevo por dentro, los momentos donde de verdad me siento súper deprimida. Al final del día tengo que pensar que hace cinco años conseguí algo que permanecerá conmigo el resto de mi vida, y eso es algo que ya nadie me podrá quitar. Ahora estoy tratando de pensar en ello desde un punto de vista diferente, mirando los partidos con otro prisma. En lugar de desear estar allí, intento ser una espectadora productiva”.

Recuerdos de Río 2016

“Llegué sin ninguna expectativa, simplemente con la idea de ganar un par de partidos, nada más. Eso es lo que siempre te marcas cada vez que viajar a un torneo, pasar aunque sea un par de rondas, incluso hay veces que con superar el debut ya sirve para estar satisfecho, todo en lo que piensas es en pasar esa primera ronda. Venía jugando bien, tenía confianza en mí misma, pero nunca lo suficiente como para pensar que podía ganar. Lo qué si tenía era mucha relajación, no recuerdo otra etapa en mi carrera en la que estuviera más relajada”.

La final contra Kerber

“Fue un partido en el que pude soltarme un poco más, aunque ese día contra Angie estaba súper nerviosa. Sin embargo, dentro de ti siempre tienes esa voz que te dice: ‘Adelante, estás muy cerca de lograr tu sueño’. Escuché esa voz en mi cabeza, pero no la creí. Por eso gané el primer set y luego en el segundo empecé a pensar, empecé a sentir cierto bloqueo en mi tenis, así que en el tercero solo quería disfrutar, de la manera que fuera, por eso terminé sacando ahí mi mejor tenis”.

El valor de una medalla

“La gente entrena durante toda una vida para lograr esto, lo veo por la forma en que la gente mira las medallas en la Villa Olímpica, es como si muriesen por una. No importa si es de oro, plata o bronce, harían lo que hiciera falta por tener una. Para mí aquello resultó ser el mejor día de m vida, un trabajo hermoso detrás, cientos de factores de los que hoy me siento orgullosa. Finalmente, después de tantos años de sacrificio, y luego, ves que todo mereció la pena”.

Reflexión final

“La gente tiene que entender que no siempre podemos ser superhéroes, debajo hay seres humanos. Dedicamos muchísimas horas al entrenamiento y a veces es extremadamente decepcionante vivir situaciones con las que no es fácil lidiar, pero viene todo en el paco. Mujeres como Osaka o Biles han hecho cosas con las que el resto de atletas simplemente podemos soñar, pero también necesitan liberarse. Ahora tengo claro que, cuando regrese, sería una Mónica mucho más feliz y saludable”.