Igualdad, tensión, garra, choque de estilos y mucho espectáculo. Es lo que se esperaba del duelo entre Matteo Berrettini y Félix Auger-Aliassime en unos cuartos de final de Wimbledon 2021 que se erigían en una oportunidad única para ambos de cara a optar a algo grande en el Grand Slam británico. Hubo un excelso nivel de tenis por parte, consciente de la importancia de la cita y de la obligación de exprimir su inteligencia táctica y fortaleza mental para derrocar al contrincante. Hubo numerosas alternativas, tramos de máximo equilibrio y otros en los que uno aprovechaba cualquier resquicio en su rival para hacer sangre, y la balanza se terminó decantando del lado de Berrettini por un resultado de 6-3 5-7 7-5 6-3.
Los compases iniciales de la primera manga supusieron un inicio fulgurante del tenis italiano, enormemente convencido de sus armas y cómo debía aplicarlas en la pista. Cuando Matteo está tan clarividente al servicio resulta casi inabordable, y mucho más en una superficie como la hierba, donde su segundo tiro, con el drive, adquiere una letalidad suprema. Apenas había opción para que Aliassime adquiriera su ritmo e intentara jugar con profundidad, encontrándose a un rival muy inspirado en los seis primeros juegos. La relajación por su aparente superioridad pasó factura al italiano, que encajó un break y permitió que Félix se metiera en el partido y afrontara el siguiente asalto con algo más de confianza.
Berrettini ganó el 75% de puntos ganados con primer saque
Y es que el segundo parcial fue totalmente distinto. El partido se enfangó mucho, los servicios perdieron preponderancia y hubo alternativas constantes por parte de ambos jugadores. El revés cortado de Berrettini no hacía tanto daño como viene siendo habitual en el torneo, merced a la habilidad innata del canadiense para flexionar y mover la mano con brillantez de drive, invirtiéndose con agilidad y adquiriendo iniciativa en muchos puntos. Tras un intercambio de breaks mediado el set, Félix dio un golpe sobre la mesa cuando parecía que todo estaba encaminado a una muerte súbita y despertó el jolgorio de una Pista 1 entregada al gran tenis e incipiente carisma del joven tenista norteamericano.
La guerra de guerrillas con el saque como arma fundamental adquirió un estatus superior en el tercer set. Ambos tenistas estuvieron inconmensurables con este golpe; tanto que Aliassime solo pudo ganar al resto 11 puntos, mientras que el italiano 9. Sin embargo, el tenis y el deporte son insondables, siendo Matteo el que consiguió dar un zarpazo en el tramo final, con un juego en el que incrementó su intensidad de piernas y soltó el brazo, encontrando un acierto tan brillante como inesperado, y aprovechando una cierta grieta a nivel mental del canadiense. Golpe de efecto muy importante el de situarse por delante de esta manera, en mitad de un parcial de enorme igualdad y que parecía abocado al tiebreak, después de que Felix perdiera dos bolas de break.
El italiano rompió el servicio de Aliassime en 6 ocasiones
Resultó muy complicado de asumir esta situación para Aliassime, que bajó notablemente su nivel de juego en la cuarta manga. Encajó una rotura de salida y sufrió lo indecible para frenar las embestidas de un Berrettini que quería cerrar el partido cuanto antes aprovechando su tendencia al alza. Cualquier atisbo de problema, como un inquietante 0-30 en el séptimo juego, fue solventado por el italiano con unos saques asombrosos, poniendo de manifiesto su confianza y madurez. Matteo Berrettini es semifinalista de Wimbledon 2021 y no es nada descabellado pensar en él como un aspirante a todo, después de comprobar su excelso nivel de tenis de hoy.

