Entre el lunes 28 de octubre de 2019 y el lunes 8 de febrero de 2021 pasaron 469 días. Es decir, un año, tres meses y 11 días. Bueno, esos datos sirven para entender todo el tiempo en el que Bianca Andreescu estuvo fuera de las pistas. Lógicamente, se decretó la pandemia del coronavirus en el medio, que no es un detalle menor. No obstante, la canadiense padeció un sinfín de lesiones y de recaídas en sus recuperaciones que la hicieron alejarse de la actividad profesional. En ese sentido, la jugadora de 21 años se abrió para contar cómo superó ese momento de incertidumbre.
2019 se trató de su irrupción hacia la gloria: con apenas 19 años se consagró en el US Open al vencer a Serena Williams en la final, misma rival a la que venció en la final del WTA1000 de Toronto. A su vez, había cosechado esta temporada el título en Indian Wells y en Newport Beach. Sin embargo, hubo una etapa de dudas en su incipiente carrera y que ya la había colocado dentro de las 10 mejores. "No sé por dónde empezar. Después de hacerlo tan bien en 2019, me lesioné y estuve fuera por seis meses. En Indian Wells fue donde empezó todo", afirmó en palabras recogidas por Tumaini Carayol.
Bianca Andreescu gave a rundown of her turbulent last 20 months today. pic.twitter.com/CK5TRJgE8K
Además, Andreescu comentó: "Después estuve en mi casa sentada por seis o siete meses. Si bien entrené, había una pandemia y muchas restricciones. Y muchas otras cosas sucedieron: problemas de salud de mis familiares y eso para mí fue súper difícil de entender. Pero siempre traté de ser perseverante a pesar de esos momentos. Y cuando parecía superarlo, apareció la cuarentena obligatoria en Australia [viajó en un vuelo con un caso de COVID-19] y, a su vez, me contagié el virus en Madrid". Las lesiones tampoco cedían porque se tuvo que retirar en la definición de Miami frente a Ashleigh Barty y en los cuartos de final de Estrasburgo contra Sorana Cirstea.
MANTENERSE FUERTE MENTALMENTE, LA CLAVE PARA SEGUIR ADELANTE
"Son cosas que van y vienen. Entonces, trato de pensar que todo sucede por una razón y eso me ha ayudado a tener un panorama más amplio. Mi propósito en la vida es tratar de tomarme cada momento como algo positivo de alguna manera", aseguró. Y finalizó: "Incluso pensando que podría parecer que el mundo se estaba derrumbando, me aseguré ser agradecida porque sé que muchas otras personas están en peores situaciones y eso realmente me hace seguir adelante. Trato de tener ese panorama en mi mente todo el tiempo para no desviar el foco".

