Mientras todo el mundo estaba siguiendo la rueda de prensa de Sergio Ramos, una noticia bomba estalló en el universo tenis. Rafa Nadal, después de caer en semifinales de Roland Garros hace menos de una semana, tenía pendiente confirmar qué iba a pasar con Wimbledon y, sobre todo, qué iba a pasar con los próximos Juegos Olímpicos. Pues bien, la respuesta ha sido tan firme como triste: ni estará en Londres, ni estará en Tokio. Según sus propias palabras, las cuáles ha ido escribiendo a través de un hilo de tweets, la decisión está tomada en base a una recuperación física que todavía no le permite competir al máximo nivel, además de una prevención de lesiones de cara al futuro. Para una comprensión ideal, lo mejor es leer directamente el comunicado del jugador.
“Hola a todos. Quiero comunicaros que he decidido no participar en la próxima edición de Wimbledon que se disputará del 28 de junio al 11 de julio. Tampoco jugaré los Juegos Olímpicos previstos finalmente del 24 al 30 de julio.
Es una decisión que nunca resulta fácil de tomar. Tras escuchar a mi cuerpo y hablar con mi equipo entiendo que es la decisión acertada con el objetivo de alargar mi carrera deportiva y seguir haciendo lo que me hace feliz; competir al máximo nivel y seguir luchando.
El hecho de que haya solo dos semanas entre Roland Garros y Wimbledon este año, no ha ayudado a que mi cuerpo pueda recuperarse de la siempre exigente temporada de tierra batida. Han sido dos meses de un gran esfuerzo y la decisión que tomo va enfocada al medio y largo plazo.
En estos momentos de mi carrera como deportista, una parte importante es la prevención de cualquier tipo de excesos en mi cuerpo que pudieran impedir seguir luchando en el medio y largo plazo por los títulos.
Los JJOO han significado mucho en mi carrera y siempre fueron una prioridad como deportista; encontré el ambiente que todo deportista quiere sentir al menos una vez y personalmente tuve la suerte de vivirlos intensamente en tres ocasiones y ademas ser el abanderado de mi país.”

