Federico Coria no tuvo su mejor semana tenística en el Challenger de Oeiras. Dado que no ingresó directamente al cuadro principal de uno de los dos torneos ATP que se están disputando (Ginebra y Lyon), el argentino optó por bajar al escalón de los Challengers para intentar ganar en confianza antes de Roland Garros. No obstante, se despidió en la segunda ronda de singles y en los cuartos de final de dobles. Justamente, en el duelo en el que cayó en pareja con el ecuatoriano Emilio Gómez tuvo un gesto destacable al finalizar su encuentro. Es que más allá de la bronca por una derrota, Fede le propuso un juego a los ballboys que consistía en lanzar la pelota al estilo bowling e intentar que quedara lo más cerca posible de la línea de base. Como premio, el ganador se llevó una raqueta del actual 94 del ranking mundial.
Federico Coria decided to play a game with ballboys at the end of his doubles match: they had to throw the ball (like bowling) and the closest to the baseline won: the winner won Coria's racquet (thanks to @XavierCatafal for pointing it out) pic.twitter.com/QOA0uIjZEU

